
Héctor Méndez, conocido como el Topo Mayor, llegó a Cali para sumarse a las labores de búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto que sacudió a Colombia. A sus 80 años, el fundador de la brigada mexicana de rescate viajó directamente desde Venezuela, donde había pasado 40 días en operaciones similares, para ponerse nuevamente al servicio de una emergencia entre escombros.
De acuerdo con la información publicada por Noticias RCN, Méndez no regresó a México a descansar después de su misión en Venezuela. En cambio, tomó rumbo a Colombia junto con su equipo para apoyar las labores de rescate en la capital vallecaucana, una de las zonas afectadas por el movimiento telúrico.
La historia del rescatista comenzó el 19 de septiembre de 1985, cuando un terremoto de magnitud 8,1 devastó Ciudad de México. En ese momento, Méndez era profesor de inglés y tenía 38 años. No contaba con formación especializada en rescate, pero corrió hacia el barrio de Tlatelolco porque su hermano había quedado atrapado bajo los escombros.

En medio de la emergencia de 1985, Méndez se abrió paso por espacios reducidos para buscar a su hermano. Logró encontrarlo con vida y, cuando escuchó más voces bajo las ruinas, decidió quedarse a ayudar a otras personas atrapadas. Esa decisión marcó el rumbo de su vida y lo convirtió en una referencia internacional del rescate urbano.
A su alrededor comenzaron a sumarse otros voluntarios. La prensa mexicana empezó a llamarlos “Los Topos”, por la capacidad que tenían de entrar a lugares donde otros no podían llegar. Con el tiempo, esa iniciativa dio origen a la Brigada Internacional de Rescate Topos Aztecas, una organización que adoptó como lema “vivir para servir”.
Desde entonces, Méndez y su equipo han dedicado décadas a atender emergencias en diferentes países. Según el reporte, en cuatro décadas la organización ha respondido a más de 30 terremotos en 22 países, siempre con un modelo basado en el voluntariado y la solidaridad.
Los servicios de la brigada son gratuitos y se financian mediante donaciones y el trabajo de sus integrantes. Ese carácter voluntario ha hecho que la historia de los Topos Aztecas sea reconocida no solo por su experiencia técnica, sino también por su compromiso con comunidades que enfrentan tragedias repentinas.
La llegada de Héctor Méndez a Cali tiene un peso simbólico particular. El rescatista no arribó desde una pausa, sino después de pasar 40 días durmiendo en centros de comando en Venezuela, donde también participó en labores entre estructuras colapsadas. Pese al cansancio acumulado, decidió viajar directamente a Colombia para continuar ayudando.
Su presencia en territorio colombiano refuerza las operaciones de búsqueda que adelantan organismos nacionales e internacionales tras el terremoto. En este tipo de emergencias, la experiencia de equipos especializados resulta clave para trabajar en zonas de difícil acceso, estructuras inestables y puntos donde todavía puede haber personas atrapadas.
Méndez representa una generación de rescatistas que nació de una tragedia y convirtió el dolor en servicio. Lo que empezó como la búsqueda desesperada de su propio hermano terminó transformándose en una misión de vida que lo ha llevado a distintos escenarios de desastre.
Ahora, en Cali, el Topo Mayor vuelve a poner esa experiencia al servicio de familias que esperan noticias de sus seres queridos. Su llegada también recuerda el papel de los voluntarios internacionales que, sin cobrar por su trabajo, se movilizan para apoyar cuando una emergencia supera la capacidad local.
A sus 80 años, Héctor Méndez sigue fiel al principio que guio a los Topos Aztecas desde su origen: estar donde la vida pueda abrirse paso entre los escombros. En Colombia, su nombre se suma a los equipos que trabajan contra el tiempo para salvar vidas tras el terremoto.
completa toda los campos para contáctarnos