El Ciudadano
Pamela Ñancupil, presidenta de CECF Chile, valoró la decisión del Gobierno Regional de La Araucanía de financiar un programa que contempla 20.000 esterilizaciones de perros y gatos en Temuco durante un período de dos años. Para la organización, la iniciativa representa un avance relevante hacia una política pública de carácter preventivo, que aborda el control poblacional mediante la esterilización, la educación y la sensibilización de la comunidad.
—¿Por qué consideran tan importante que el Gobierno Regional de La Araucanía se involucre directamente en el control de la población de perros y gatos?
Porque marca un cambio de enfoque. Actualmente, el control poblacional de perros y gatos recae principalmente en los municipios, con resultados muy dispares y, muchas veces, insuficientes. Que el Gobierno Regional se involucre implica reconocer que no se trata de un problema aislado de cada comuna, sino de un desafío regional complejo, con dimensiones sanitarias, sociales, ambientales y de bienestar animal, que requiere una planificación territorial a mayor escala.
Por eso valoramos especialmente que el Gobierno Regional asuma un rol activo y haya decidido invertir recursos importantes en una estrategia que apunta a prevenir el problema y no solamente a administrar sus consecuencias.
—Ustedes han planteado que históricamente ha predominado una respuesta más reactiva que preventiva frente a la sobrepoblación animal. ¿A qué se refieren?
A que muchas veces hemos enfrentado la sobrepoblación de manera reactiva. Cuando tenemos muchos perros en las calles, la respuesta suele ser: “¿Dónde los ponemos?”. Y entonces aparece la idea de construir o ampliar caniles.
Pero esa es la pregunta equivocada si queremos resolver el problema de fondo. La pregunta debiera ser: ¿qué estamos haciendo para evitar que sigan naciendo animales por encima de la capacidad de la comunidad para brindarles un hogar y para prevenir que continúen siendo abandonados?
Un canil puede cumplir determinadas funciones, pero no controla por sí mismo la población animal. Recibe perros que ya nacieron y que ya fueron abandonados. La solución no es construir más lugares para encerrar animales; la solución es evitar que los caniles se sigan llenando.”
—Entonces, ¿qué diferencia tiene el enfoque que está impulsando el Gobierno Regional?
La diferencia fundamental radica en que se deja de actuar solo sobre las consecuencias de la sobrepoblación animal para intervenir de forma decidida sobre las causas, es decir, se prioriza en la prevención. Este programa contempla una intervención a gran escala en materia de esterilización y, al mismo tiempo, considera educación y sensibilización en tenencia responsable.
—¿Por qué la esterilización debe ocupar un lugar central en una política de control poblacional?
Porque permite intervenir directamente en la dinámica reproductiva de la población de perros y gatos. Actualmente, las esterilizaciones municipales no siempre se planifican con base en diagnósticos de la población animal existente en cada territorio.
Una política seria de control poblacional debe conocer o estimar la población animal, establecer metas de cobertura y desarrollar programas continuos y sistemáticos en el tiempo, con metas anuales y evaluación de sus resultados.
Se trata de esterilizar de manera sostenida y estratégicamente planificada para producir un impacto real.
Por eso, las 20.000 esterilizaciones que contempla este programa constituyen una oportunidad muy importante. El desafío ahora es que su ejecución responda a una planificación técnica que permita obtener el mayor impacto posible y que esta experiencia pueda servir como base para futuras políticas regionales.
—El programa también incorpora educación y sensibilización. ¿Por qué es importante ese componente?
Porque la sobrepoblación no se explica solo por la reproducción de los animales. También está directamente relacionada con las conductas humanas.
La esterilización es fundamental, pero si las personas continúan abandonando, permitiendo la reproducción sin control o viendo a los animales como seres reemplazables, el problema persistirá.
Por eso es clave fortalecer el vínculo humano-animal y promover una comprensión más profunda de la responsabilidad que implica incorporar un animal a una familia durante toda su vida.
La esterilización interviene sobre la reproducción; la educación y la sensibilización intervienen sobre las conductas humanas que contribuyen al abandono. Necesitamos ambas dimensiones para lograr un cambio sostenible.
—¿Qué rol tuvieron las organizaciones animalistas en el desarrollo de esta iniciativa?
Para nosotras ha sido muy importante que el Gobierno Regional haya abierto espacios de participación y escuchado a las organizaciones que llevan años trabajando directamente en esta problemática.
CECF Chile y la Coalición Araucanía Animal tuvimos un rol activo en este proceso. Fuimos invitadas a exponer nuestra mirada sobre el control poblacional de perros y gatos, primero ante la Comisión Social, presidida por la consejera regional Ana María Soto, y posteriormente ante el pleno del Consejo Regional.
En ambas instancias pudimos presentar una mirada técnica sobre el control poblacional, planteando la necesidad de avanzar hacia políticas preventivas y de concentrar los recursos públicos en estrategias capaces de producir un impacto real y sostenible, como la esterilización planificada y a gran escala, acompañada de educación y sensibilización en tenencia responsable.
Las organizaciones conocemos las consecuencias de la sobrepoblación animal porque las enfrentamos permanentemente en terreno, pero también hemos acumulado experiencia y conocimiento sobre las estrategias que generan mejores resultados.
Que una autoridad pública escuche a la sociedad civil y que ese diálogo se traduzca en decisiones concretas de política pública es algo que valoramos profundamente.
—¿Cómo evalúan el respaldo que recibió esta iniciativa por parte del Gobierno Regional y del Consejo Regional?
Lo valoramos enormemente. Este proyecto fue aprobado de forma unánime por el Consejo Regional, con el respaldo del gobernador. Es una señal política muy importante: demuestra que el control poblacional y la tenencia responsable pueden entenderse como una política pública transversal, que requiere planificación y recursos.
En este proceso queremos reconocer especialmente a la consejera regional Ana María Soto, quien acompañó esta iniciativa desde sus comienzos, y agradecer al conjunto de las consejeras y consejeros regionales y al gobernador por aprobar este financiamiento.
También destacamos que las autoridades conocieran modelos exitosos. La consejera Ana María Soto, junto con los consejeros Sara Suazo y Roberto Paredes, visitaron el programa de Almirante Brown, en Argentina, referente latinoamericano en esterilización masiva de perros y gatos.
Ese interés por conocer experiencias concretas, escuchar a las organizaciones y analizar otras formas de abordar el problema demuestra una voluntad política que consideramos muy valiosa.
—¿Qué esperan que ocurra a partir de este programa?
Esperamos, en primer lugar, que las 20.000 esterilizaciones se ejecuten con una planificación técnica que permita maximizar su impacto.
También esperamos que este programa no sea una acción aislada, sino que pueda convertirse en un punto de partida para avanzar hacia una política regional de control poblacional más amplia y permanente.
Durante años solo hemos reaccionamos frente a las consecuencias de la sobrepoblación de perros y gatos. Hoy el Gobierno Regional coloca fuertemente el foco en la prevención. Si lo hacemos bien, La Araucanía puede ser ejemplo para todo Chile.
La entrada “Esterilización, educación y sensibilización”: Presidenta de CECF Chile, Pamela Ñancupil, valora plan Araucanía ante sobrepoblación de perros y gatos se publicó primero en El Ciudadano.
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