Redacción deportes, 19 jul (EFE).- El jugador neozelandés Ryan Fox afirmó este domingo, tras proclamarse campeón de la 154ª edición del Abierto Británico después de un desenlace lleno de emoción, que aunque siempre soñó con ganar un 'major', nunca pensó nunca en que podría hacerse realidad.
"Para ser honesto, es increíble. Uno sueña con este momento. No sé si alguna vez pensé que se haría realidad. Ahora lo es, y tener mi nombre grabado en la historia del juego es increíble. Creo que también es genial para Nueva Zelanda. Estoy muy feliz", comentó Fox tras alzar la Jarra de Clarete.
El jugador de Auckland venció con un golpe de ventaja sobre el estadounidense Cameron Young después de conseguir un 'birdie' en el último hoyo.
Confesó que estaba "muy nervioso" en la preparación del golpe definitivo y que no era consciente de cómo embocó el último tiro: "No estoy seguro de cómo logré ese 'putt'. Mis manos estaban por todas partes. Solo intentaba llevarla hacia el hoyo. Es un sueño que haya entrado".
"Es la primera vez que veo el trofeo de cerca. Así que es realmente asombroso", añadió el golfista de Auckaland, sucesor del estadounidense Scottie Scheffler como campeón del último grande de la temporada.
Lo primero que hizo Fox tras cantar victoria fue hacer una videoconferencia con su esposa y sus dos hijos pequeños, quienes siguieron el torneo desde Florida (Estados Unidos).
"Me pidieron que les trajera un trofeo, y creo que este es uno de los mejores que puedo traer", se congratuló el jugador neozelandés, de 39 años y número 56 en la clasificación mundial. EFE
completa toda los campos para contáctarnos