Dentro de la cancha se ven caras y no corazones. Es lo que le pasó a este talentoso volante galo, que está en el ojo del huracán.
Mundial 2026 terminado y pareciera que aún queda por decir y desmenuzar. Sobre todo después de la final entre Argentina y España, en la que no hubo grandes acciones de cara a la portería, pero sí mucha polémica.
Pero, ante las múltiples miradas de este importante evento, también queda por desglosar lo que está pasando con algunos jugadores que resultaron ser estrellas y que se proyectan como grandes cracks del futuro. Uno de ellos, Michael Olise.
El jugador de la Selección de Francia y del Bayern Munich se consolidó como el mejor asistidor del torneo. Un futuro brillante parece abrirse ante él. Pero, la polémica también es parte del estrellato.
Cuando los reflectores apuntan hacia ti, no sólo proyectan tu brillantez, sino también tu sombra. Es lo que le pasó a Michael Olise, quien vive una gran polémica en Alemania, donde es acusado por un problema de su vida privada.
Bild, medio de comunicación teutón, viene de desvelar que el jugador francés tiene una hija secreta de unos 20 meses. La noticia ha causado furor en Alemania, especialmente en Düsseldorf, ciudad en la que vive Fatima Zaunbrecher, la madre de la menor.
La mujer asegura que mantuvo una relación de dos años con el mediocampista galo y que, fruto de su amor, nació una niña de la cual Olise no se ha hecho cargo. Esto, pese a que se hicieron la prueba de ADN y el volante salió positivo como el papá de la pequeña criatura.
Fatima asegura que no ha recibido un solo peso de parte del francés y los abogados de ambas partes estarían negociando la pensión alimentaria. De hecho, la suma que exige la madre es de 60 mil euros mensuales.
“Me destroza ver la insensibilidad de alguien hacia su propio hijo. Ni siquiera me habla y simplemente envía a sus abogados en mi lugar. Y luego me mandan cartas diciendo que ‘no sería prudente que su cliente viera a la niña'”, contó Fatima Zaunbrecher al medio Bild.

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