Berlín, 25 ago (EFE).- Los investigadores del presunto intento de atentado de principios de agosto en el aeropuerto alemán de Leipzig encontraron, diez días después de descubrir un primer dron dotado de una carga explosiva, otro vehículo aéreo no tripulado cerca del aeródromo, así como explosivos, informan este martes medios alemanes.
El descubrimiento implica que los autores del suceso podrían haber planeado un atentado mucho mayor de lo que se suponía hasta ahora, indican este martes las cadenas públicas regionales WDR y NDR y el diario 'Süddeutsche Zeitung' en base a fuentes de los organismos de seguridad.
El nuevo dron fue hallado a primera hora de la tarde del 14 de agosto en un campo de Kabelsketal, en el estado federado de Sajonia-Anhalt, que limita directamente con la parte oeste del aeropuerto de Leipzig, en Sajonia.
Al día siguiente, los investigadores descubrieron en el lugar del hallazgo una sustancia que, según las primeras estimaciones, podrían ser unos 50 gramos de hexógeno, un explosivo militar muy potente.
Este podría ser, según los investigadores, el tercer dron relacionado con el presunto intento de atentado descubierto la primera semana de agosto y que todavía no tiene atribución clara, aunque círculos de seguridad alemanes dan por hecho que los servicios secretos de Rusia participaron en su planificación.
El primer dron, con carga explosiva, fue hallado la noche del pasado 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig y, según la investigación, su objetivo era un avión de carga ucraniano Antonov, utilizado para el transporte de material bélico.
El presunto atentado fracasó, al parecer, por un defecto en el detonador de la bomba.
Por otra parte, se cree que un segundo dron pudo colisionar poco después con un avión de carga de DHL que se había visto obligado a abortar su aterrizaje en Leipzig debido al cierre del aeropuerto.
Al parecer, el avión chocó contra el dron a la altura de la valla del aeropuerto a una velocidad de varios cientos de kilómetros por hora y supuestamente, pocos segundos antes, los pilotos de la aeronave habían visto un objeto volador de unos 30 centímetros, mientras que la imagen del radar analizada posteriormente reveló indicios, también, de un pequeño aparato volador.
Las inspecciones al avión de carga, que tras la colisión había sido desviado a Hannover, revelaron daños en el estabilizador de la aeronave que no podían haber sido causados por el impacto con un ave.
Hasta el momento no se ha encontrado este dron ni ninguna de sus piezas, pero según estiman los expertos, el aparato volador podría haber entrado en los motores tras la colisión y haberse desmenuzado en pedazos minúsculos.
No obstante, en Kursdorf, al norte del aeropuerto de Leipzig, los investigadores hallaron en un árbol fijado con cinta adhesiva una antena y otros componentes eléctricos, que posiblemente fueron utilizados para controlar el dron.
Agentes de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) para delitos contra la seguridad del Estao investigan ahora por encargo del fiscal general federal Jens Rommel, cómo se iba a llevar a cabo exactamente el atentado y quién es el responsable, aunque círculos de seguridad apuntan a Rusia. EFE
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