Llevo algo más de dos meses con la máxima velocidad en fibra de Movistar y estoy contento. Pese a que no suponga un cambio drástico con respecto a la tarifa de 1 Gbps, lo cierto es que, en una red donde se conectan múltiples dispositivos de alta capacidad, tener un mayor ancho de banda disponible se nota. Ahora bien, hay un obstáculo en la conexión que ya he identificado: el router WiFi 7 que entrega Movistar.
El router es de buena calidad, ofrece prestaciones de última generación y, en general, me está dando buen servicio. Aun así, pone límite a uno de los aspectos que definen a los estándares más modernos de WiFi: la banda de los 6 GHz. Dado que el Smart WiFi 7 de Movistar es de doble banda (2,4 y 5 GHz), no puedo aprovechar toda la velocidad del contrato en modo inalámbrico. Ahí entra en juego el router neutro.
El router WiFi 7 de Movistar recién salido de la caja
Es la principal diferencia entre los dispositivos más baratos y aquellos con WiFi 7 que ofrecen mayor calidad: la presencia de la triple banda. Que se incluyan los 6 GHz amplía notablemente la velocidad de transmisión, ya que con las tres bandas combinadas el router puede alcanzar anchos de canal de hasta 320 MHz. Que, según el dispositivo, se traduce hasta en 15 Gbps de transferencia en modo inalámbrico, siempre sobre el papel.
Creo que si contratas una tarifa de alta velocidad basada en XGS-PON lo lógico es poder aprovecharla en sus dos vertientes: tanto por Ethernet como por WiFi. No es el caso del router de operador que entrega Movistar, ya que, según mis pruebas domésticas, alcanza un máximo de 1,8 Gbps a través del puerto inalámbrico. Sí es posible aprovechar los 10 Gbps de la tarifa usando el puerto Ethernet de 10 Gigabits incluido en el router.
No todo es velocidad punta. Pese a que un único dispositivo no puede alcanzar la máxima velocidad del estándar, el router WiFi 7 de Movistar mantiene varios móviles, ordenadores, la tele… conectados simultáneamente y con velocidades altas de transmisión. El ancho de banda disponible, y la cobertura, también son importantes. Aquí no tengo demasiada queja.
Sí he sufrido inconvenientes con los dispositivos que usan la banda de 2,4 GHz: a veces se me desconectan y no encuentran la red. Además, el router ofrece una tasa bastante alta de descarga, pero no tanto de subida: suelen estar muy descompasados, a veces hasta la mitad de lo que he medido subiendo.
Ya había tenido un router WiFi 7 de TP-Link, aunque era doble banda
Llevaba años usando un segundo router aparte del operador, un dispositivo Asus WiFi 6 que decidí vender una vez salté a los 10 Gbps. Pensaba quedarme únicamente con el de Movistar, pero al final he apostado por volver a mi configuración de dos routers. En mi casa dependemos de tener una conexión rápida y estable, ganaremos mucho con el cambio.
La elección ha sido difícil, porque quería que el nuevo router pudiese entregar por WiFi la máxima velocidad que llega con la fibra de Movistar. Dado que debe mantener esos 10 Gbps, la cifra me obligaba no solo a un router tribanda, también debía tener WAN de 10 Gigabits. Encontrar uno con todos estos requisitos ha necesitado tiempo y muchas consultas con la almohada.
Al final me he decidido por un TP-Link Archer BE700. Ya he probado antes routers de la marca, incluso uno con WiFi 7, y creo que no solo aportará velocidad a mi red, también mayor calidad en todos los detalles que me parecen clave: estabilidad, ancho de banda y control minucioso de la red doméstica desde cualquier dispositivo, como el móvil. Veremos qué tal sale la inversión.
Imagen de portada | Montaje con fotos de Movistar y TP-Link, editado con ChatGPT
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La noticia
He decidido pasarme a un router neutro por culpa del WiFi 7 de Movistar: sin 6 GHz, solo aprovecho una quinta parte de mis 10 Gbps
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Iván Linares
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