En el afán por tener lo máximo posible, muchas veces malgastamos nuestros contratos de telecomunicaciones y pagamos tarifas por encima de nuestras necesidades. Pasa con la fibra óptica: mientras la mayoría de nosotros podríamos tener suficiente con 300 MB o 500 MB, la fibra de 10 Gbps se ha convertido en algo aspiracional.
También con el móvil nos ocurre algo similar. Es cierto que nuestro uso del móvil ha cambiado y ahora necesitamos muchísimos más gigas que antes. Pero si nos parásemos a mirar el consumo que realmente hacemos y lo que tenemos contratado veremos que nos están sobrando datos. He hecho la prueba y me ha sorprendido mi consumo real versus lo que tengo contratado.
Y es posible que tú también. Cuando nuestro operador nos sube la cantidad de datos sin encarecer el precio o hacemos una portabilidad a otra compañía que nos ofrece tarifas más generosas, nos sentimos en cierto modo como si hubiésemos logrado un hito. Nada más lejos de la realidad: es muy probable que nunca lleguemos a gastar todos los datos que incluye nuestra tarifa.
Yo misma tengo una tarifa antiDigi de Simyo de 75 GB y llamadas ilimitadas. Con otra mucho más modesta tendría de sobra, pero aquí ha entrado en juego el precio: me sale más barato desperdiciar gigas que contratar una que se adapte realmente a mi consumo. Estoy pagando apenas 3 euros al mes.
Mirando los datos exactos de consumo en la app, este mes de agosto he tenido un pico de uso extraordinario, ya que he pasado las tardes fuera de casa en lugares sin WiFi, por lo que he tirado de datos durante bastantes horas al día. Como vemos en la app, a día 25 de agosto (y cuando apenas faltan 6 días para terminar el mes), llevo consumidos 7,53 GB de 75 GB contratados. Es decir, apenas un 10% de lo que tengo disponible. En cuanto a las llamadas, de mi paquete ilimitado he hecho uso de 46 minutos.
Para comprobar que no soy un caso aislado, he pedido a varios familiares y amigos que me enseñen también su consumo frente a lo que tienen contratado y no ha habido un solo caso en el que se hayan quedado cerca del umbral de peligro o hayan tenido que recurrir a un bono extra. Obviamente no podemos tomar esta muestra como el 100% de los usuarios, pero es un buen reflejo de la situación actual.
A la vista de estos ejemplos es inevitable pensar que los operadores podrían ofrecer directamente tarifas ilimitadas de datos sin que esto les perjudicase. En mi caso, si ya me dan 75 GB y me quedo en el 10% de consumo, perfectamente me podrían ofrecer una ilimitada para mejorar mi percepción de la marca sin efectos negativos para la compañía.
Aquí, lo importante sería delimitar bien sus políticas de uso razonable (todas las tarifas ilimitadas las tienen). Si no se hace esto es porque en cierto modo los operadores necesitan segmentar a sus clientes. Si solo se ofreciese una única tarifa ilimitada a precio medio, perderían margen de beneficio con aquellos que están dispuestos a pagar más por tener lo mejor y también se quedarían por el camino esos clientes que miran la opción más barata por encima de todo. Una combinación de estrategia económica y psicología del consumidor.
En resumidas cuentas, lo que nos venden es la tranquilidad de saber que no nos vamos a quedar sin gigas ningún mes
En la letra pequeña de nuestra tarifa encontramos su verdadero valor. Si la mayoría de paquetes que nos ofrecen los operadores quedan por encima de nuestras necesidades, ¿en qué nos tenemos que fijar?
Personalmente hay varios aspectos que tengo en cuenta para valorar si una tarifa se adapta a lo que busco:
Algo más de conciencia tenemos con las tarifas de fibra óptica, pero aquí, de nuevo, el motivo vuelve a ser el precio. Los operadores no son tan generosos con estos contratos y hay cierto salto económico entre las más modestas (300 MB o 500 MB) a las más premium (10 Gbps).
En mi caso, después de varios años con 1 Gbps contratado he bajado a una tarifa de 500 MB bastante más barata y no he notado la diferencia en el día a día. Saber cuánta velocidad de internet necesitas realmente te va a ayudar a elegir mejor tu contrato de fibra óptica y tal vez ahorrar unos cuantos euros al mes que no vienen nada mal.
Imagen de portada | Generada con ChatGPT
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La noticia
He mirado cuántos GB gasto realmente al mes. Llevo años pagando por datos que no necesito
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Noelia Hontoria
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