Hong Kong, 13 may (EFE).- El Tribunal Superior de Hong Kong ordenó la congelación de activos por valor de 8.930 millones de dólares hongkoneses (1.140 millones de dólares estadounidenses) vinculados al empresario chino Chen Zhi, fundador del conglomerado Prince Group, acusado por Estados Unidos de encabezar una de las mayores redes de fraude digital y trata de personas del Sudeste Asiático.
La resolución, solicitada por el Departamento de Justicia al amparo de la Ordenanza sobre Delitos Graves y Organizados, se extiende a Chen, a otras tres personas y a 38 sociedades, e incluye depósitos bancarios, carteras de inversión y activos inmobiliarios.
Según documentos judiciales citados este miércoles por el portal local HK01, los fondos estarían distribuidos en 165 cuentas bancarias y de inversión, con más de 4.360 millones de dólares hongkoneses en efectivo (557 millones de dólares estadounidenses) y cerca de 550 millones en acciones (70 millones de dólares estadounidenses).
Chen concentra de forma directa activos en Hong Kong valorados en más de 6.360 millones de dólares hongkoneses (811 millones de dólares estadounidenses), incluidos depósitos por más de 2.210 millones en distintas divisas y dos propiedades de alto valor.
La orden judicial también abarca participaciones en empresas cotizadas y estructuras societarias registradas en Hong Kong y en las Islas Vírgenes Británicas, algunas de ellas previamente sancionadas por Estados Unidos y Reino Unido.
Entre los señalados figuran Zhou Yun, identificada como gestora de activos de Chen, Hu Yanming, considerado presunto colaborador clave y Li Thet, director financiero del grupo.
El tribunal fijó una nueva vista para el próximo 3 de agosto y ordenó a los afectados presentar antes de julio una declaración detallada de sus activos, así como de sus movimientos financieros durante los últimos seis años.
El caso se enmarca en un refuerzo de la cooperación regional contra el fraude en línea. China y Camboya han intensificado en los últimos meses sus operaciones conjuntas, especialmente tras la detención y posterior extradición a China de Chen en enero, a quien Pekín identifica como presunto cabecilla de una red de fraude y juego ilegal.
Camboya se ha consolidado como uno de los principales focos de estas actividades, con complejos controlados por organizaciones criminales donde, según Naciones Unidas e investigaciones independientes, los trabajadores son obligados a ejecutar estafas digitales bajo coacción y, en algunos casos, sometidos a torturas.
Estas redes, inicialmente orientadas a víctimas en China, han ampliado su alcance durante el último año hacia España y América Latina, en operaciones de carácter multimillonario.
En paralelo, las autoridades chinas han anunciado la repatriación de otros sospechosos vinculados al grupo, entre ellos Li Xiong, en lo que calificaron como un avance relevante en la cooperación bilateral con Camboya.
Asimismo, las autoridades camboyanas suspendieron proyectos inmobiliarios asociados al conglomerado y ordenaron la liquidación de su entidad financiera, Prince Bank, tras la detención del empresario.
Estados Unidos acusó en 2025 a Prince Group de operar como fachada de un imperio criminal vinculado al fraude masivo y la trata de personas, con actividad en 30 países.EFE
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