Rabat, 20 ago (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denunció este jueves que fuerzas del llamado 'Cuerpo Africano', un grupo de mercenarios controlado por el Gobierno ruso, asesinaron sumariamente a nueve civiles, entre ellos cuatro menores, a principios de julio en la región de Mopti, en el centro de Mali.
Según la ONG, los combatientes, acompañados por soldados malienses que actuaban principalmente como intérpretes, irrumpieron el 10 de julio en la aldea de Bombori, entonces bajo control del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), vinculado a Al Qaeda.
Las fuerzas rusas reunieron a decenas de hombres y niños de la etnia peul bajo un árbol, donde los golpearon, interrogaron y amenazaron de muerte.
HRW precisa en un informe, emitido este jueves, que seis civiles murieron al intentar huir bajo los disparos de los mercenarios y otros tres fueron detenidos y ejecutados después, uno de ellos decapitado.
Los cuerpos de las nueve víctimas, cinco hombres y cuatro menores de edad de entre 6 y 17 años, fueron recuperados por los habitantes cuando las fuerzas se retiraron de la zona.
Ilaria Allegrozzi, investigadora principal del Sahel en HRW, afirmó, en declaraciones recogidas por el informe, que "la junta militar maliense parece haber dado luz verde a las fuerzas del 'Cuerpo Africano' ruso para asesinar civiles".
Subrayó que las autoridades malienses "no pueden eludir su responsabilidad legal dejando las atrocidades en manos del 'Cuerpo Africano'".
Testigos entrevistados por la organización entre el 19 y el 30 de julio describieron la llegada de más de 100 combatientes rusos, "todos vestidos con uniformes militares y fuertemente armados", en siete camionetas con ametralladoras montadas y decenas de motocicletas con banderas malienses.
Un aldeano señaló que "un hombre blanco con dos radios portátiles parecía ser el comandante" y que, durante los interrogatorios, un soldado maliense traducía las preguntas sobre la presencia de yihadistas.
Los hombres armados saquearon dinero y joyas y prendieron fuego a ocho casas y cinco graneros en la aldea, según los testigos.
HRW recuerda que el JNIM ha concentrado históricamente su reclutamiento entre los peul y que los sucesivos gobiernos malienses han asociado a esta comunidad con los insurgentes islamistas, lo que ha derivado en "graves abusos" contra la población civil de este grupo étnico.
La organización insta a las autoridades de Mali a investigar "de forma rápida e imparcial" los hechos y a exigir responsabilidades a todos los implicados, incluidos los militares malienses.
Asimismo, recuerda que todas las partes en el conflicto están sujetas al derecho internacional humanitario, que prohíbe los ataques deliberados contra civiles y los tratos crueles o las ejecuciones sumarias.
Desde 2021, la junta que gobierna Mali, tras el golpe de Estado de 2020, ha expulsado a las fuerzas occidentales y a la misión de la ONU y ha consolidado su alianza con Moscú, dependiendo primero del grupo 'Wagner' y, desde junio de 2025, del 'Cuerpo Africano', que cuenta con un número similar de efectivos y en el que hay muchos excombatientes y líderes de la primera milicia. EFE
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