El chileno vuelve a subir al octágono más importante del mundo para buscar su retorno a la senda del triunfo. Reveló detalles de este duro año alejado de las peleas.
La carrera de Ignacio Bahamondes en el UFC parecía haber entrado en un limbo en los últimos años. La Jaula cayó contra Rafael Fiziev en junio del 2026 y desde entonces estuvo esperando por una oportunidad para poder seguir peleando por su sueño.
Pero el chileno tuvo que esperar casi un año para poder, por fin, estar de vuelta en el octágono más grande del mundo. Este fin de semana se verá las caras con Tofiq Musayev en un combate clave para recuperar el terreno perdido en este tiempo, del que reflexionó en exclusiva con RedGol.
Yo ya me estaba preparando, estaba esperando y pidiendo pelea al UFC desde diciembre. No me habían dado las peleas que yo quería y estaba un poquito deprimido. Cuando estaba a punto de destruirme, llega el UFC y me dice que tienen una oportunidad pero es en tres semanas.
Yo estaba entrenando, con mi chef, mi nutricionista, entonces mi peso estaba muy bien. Nosotros nunca decimos que no como los otros del Top 15 que quieren pelear si les conviene. Nosotros siempre decimos que sí.

A mí lo que me gusta hacer es pelear, los que me conocen saben que me gusta competir. He tenido posibilidades con auspiciadores y cosas fuera del octágono, también como comentarista de UFC en Español, pero siempre estuve enfocado en volver a pelear. Desde que me recuperé de la última pelea, que tuve una pequeña lesión, me puse a entrenar para pelear. Quería en diciembre y no se dieron las cosas, pero me mantuve positivo. Dije que haría el llamado yo mismo para que cuando llegara, estar listo.
Estuve mucho tiempo positivo, ocho meses, hasta que estaba así… Un día terminé de entrenar, en la ducha me emocioné y le pedí a Dios una oportunidad, nada más. Sólo una oportunidad para demostrar de nuevo lo que tengo y el trabajo que he hecho este tiempo, porque he mejorado mucho
No he estado sentado haciendo videos y propagandas, sino que entrenando y priorizando mi entrenamiento. Ese mismo día lo pedí y al siguiente, literal, me llega el llamado de una propuesta pero en tres semanas. Dije “Chuta, me estás molestando, diosito. Quería la oportunidad pero con un poco más de tiempo’, pero lo voy aprovechar al 100 por ciento. Me siento mejor que nunca para llevar una victoria para mi equipo y Chile.
Uno aprende más de las derrotas que de las victorias. A veces uno necesita volver a sentir el sabor de la derrota para no querer estar ahí de nuevo. Venía de tres triunfos, se me había olvidado el sabor. No me gustó para nada y no quiero estar ahí de nuevo. Me ayudó a ser mejor, estuve 15 minutos con uno de los mejores striker en el UFC, en su casa, en una arena donde no había un alma alentándome.
Aprendí mucho de esa pelea, más que técnicamente, en lo mental y para lo que viene. Yo soy positivo, me considero una persona que ve el vaso medio lleno siempre, pero qué bueno que pasó ahora cuando estaba recién entrando al Top 15 porque cuando esté más adelante quizás duela mucho más. Ahora estoy listo, sé lo que es una pelea grande, ser co-main event. Yo terminé y la gente se fue, casi nadie se quedó. Ese peso mental me ayudó a concentrarme y enfocarme para las próximas peleas, porque sé que vienen unas más grandes, estelarizar un evento pronto. Cuando soy un peleador enfocado, soy invencible.
Es una pelea riesgosa para mí, es muy agresivo y que va al frente. Si bien entró tarde, tuvo muy buena carrera afuera en Japón (Rizin). Tiene experiencia, pero no está mentalmente listo para hacer los sacrificios que yo hago en la pelea y la preparación. No creo que lo quiera más que yo y por eso será una pelea interesante. Tengo más herramientas en el piso y en el striking, así que no me veo perdiendo esta pelea.
Qué bueno que lo preguntas porque, como chileno, estoy acostumbrado a ser el patito feo. No es algo nuevo, sé que me lo tengo que ganar con trabajo duro, esfuerzo y garra. No me van a regalar nada porque así son las cosas, pero no me importa, porque todo lo que tengo hoy ha sido a puro esfuerzo con mi familia y mi esposa. Sé que el trabajo duro me llevará lejos.
Yo crecí con una frase en mi cabeza: ‘Vuélvete tan bueno que no te podrán ignorar’. Eso es lo que pasará conmigo en UFC. A ver si después de noquear a todos los que vienen no me van a dar las peleas que yo quiero.
Al principio uno siempre es un poco escéptico, que todos quieren hablar pero no hacen lo que hablan. Yo aplaudo a Ilia Topuria porque, lo que habló, lo respaldó con hechos. Subir una categoría, de esa manera y ganarle a los mejores se lo aplaudo. Me pone mucho más enamorado de esta división porque, para mí, es la más dura del UFC. Tenemos velocidad, talento, poder, entonces me siento bendecido de ser parte de esta categoría y decir que fui 15 del mundo, poder llegar a ser el 10, el 5 o campeón, para mí significa mucho.
A la sangre Bahamondes le gustan los desafíos, nunca lo fácil, siempre lo más difícil y lo hacemos a puro trabajo duro, garra. Por eso me encanta esta categoría, porque el día que tenga el cinturón puesto diré que soy el mejor del mundo.
Primero tenemos que salir y trabajar este sábado, vencer a Musayev que es un peleador muy importante. Después, cualquier pelea que me acerque al Top 15. Me volveré tan bueno que no podrán ignorarme. No importa si es un no rankeado, lo aceptaré igual.

Hay muchos nombres, es una categoría llena de talento. Hay muchas peleas que me gustarían como fan, como Dan Hooker que es un duelo de striker para pararnos al medio a pelear. Sé que Brian Ortega viene a las 155 libras, iba a pelear y se lesionó, así que me gustaría darle la bienvenida. Sería una pelea importante para todos los latinos, arrastraría mucho público. Pero no me importan los nombres, yo quiero escalar y seguir ganando peleas.
Quiero hacer mi trabajo, sin lesiones y pelear de nuevo. Mis amigos saben que me gusta pelear, que estoy loco. La adrenalina de competir y medir cualidades con un rival que no está jugando, ese sabor me interesa y me motiva a seguir entrenando. Cualquier pelea que me empuje a ser mejor, la acepto.
Estoy visualizando, la boca tiene mucho poder. Cuando Dios creo la Tierra la habló a existencia, eso significa que la voz tiene poder, nos puede ayudar y maldecir. Me gusta hablar, estar dos pasos adelante y lo veo cercano. Después de esta pelea, con un gran performance, vendrán cosas grandes para mí.
Sería un sueño, no peleo de local como hace 10 años. Sería un sueño pelear en mi país.
A la gente de RedGol, muchas gracias por darse su tiempo, siempre la paso bien en estas entrevistas. Y hago un llamado a mi gente, los quiero ver a todos bailando “Las Avispas” (canción de Juan Luis Guerra), es mi himno y los quiero ver gozando, mandando fuerzas y levantando las manos para sentir su poder porque lo siento.
Cada vez que veo sus mensajes, la gente me dice que ora por mí, que me vaya bien o que tienen la parrilla lista para verme, eso me llena de energía. Este sábado los quiero a todos disfrutando una gran pelea porque es para ustedes. Peleo por mis sueños y motivaciones, pero quiero entregarle lo mejor a mis fans y la gente que cree en mí. Esto va por ustedes, vamos con todo. La Jaula y Chile primero. No podría estar más motivado.
Ignacio Bahamondes está listo para volver a subir al octágono de la UFC para buscar un nuevo triunfo. El chileno será parte del evento de este sábado 28 de marzo enfrentando a Tofiq Musayev en la pelea estelar de las preliminares, la que se llevará a cabo no antes de las 21:00 horas.
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