SEÑOR DIRECTOR:
La controversia generada por las declaraciones del embajador de Israel debiera abrir una discusión que trasciende este episodio: ¿cuáles son los límites que Chile está dispuesto a exigir a quienes ejercen representación diplomática en nuestro país? Las embajadas están llamadas a representar a sus Estados y promover sus relaciones con Chile, no a calificar a comunidades chilenas ni a cuestionar públicamente decisiones adoptadas por autoridades nacionales dentro de sus atribuciones.
La Comunidad Palestina de Chile está integrada por ciudadanos chilenos que llevan más de un siglo contribuyendo al país. Calificarla como una “organización radical” no constituye una controversia entre actores extranjeros, sino una descalificación hacia parte de nuestra propia sociedad.
La Convención de Viena establece el deber de los agentes diplomáticos de no intervenir en los asuntos internos del Estado receptor. Hacer respetar ese principio corresponde a la Cancillería y no implica hostilidad hacia ningún país. Chile puede mantener relaciones abiertas y constructivas con todas las naciones y, al mismo tiempo, exigir respeto por sus instituciones y ciudadanos. La diplomacia requiere diálogo, pero también límites. Y establecerlos es una responsabilidad del Estado.
Maurice Khamis
Pdte. Comunidad Palestina de Chile
completa toda los campos para contáctarnos