El Ciudadano
Por Javier Pineda, Director de El Ciudadano
La Dra. Taotao Chen, profesora de Economía y Gestión Internacional en la School of Economics and Management de la Universidad de Tsinghua (Tsinghua SEM), una de las principales escuelas de economía y negocios de China, es una de las intelectuales chinas con mayor conocimiento sobre América Latina.
Actualmente, la profesora Chen es Directora del Latin America Center de la Universidad de Tsinghua y Directora del Center for China-Latin America Management Studies de Tsinghua SEM, posiciones desde las cuales ha desarrollado una importante labor orientada al fortalecimiento de los vínculos académicos, económicos y de cooperación entre China y América Latina. Durante agosto de 2026 se encontró visitando nuestro país en el contexto del “China–Latin America Youth Responding to Global Challenges Poverty Alleviation Challenge 2026”, cuya premiación se realizó en la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).
En esta entrevista conversamos sobre las condiciones de inversión que representa América Latina para China, la metodología de reducción de la pobreza utilizada por China denominada «5W1H+» y los desafíos de las universidades y centros de investigación en el actual contexto geopolítico.
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Javier Pineda (JP): Profesora Chen, desde su experiencia académica y como directora del Centro de América Latina de la Universidad de Tsinghua, ¿cuáles considera que son los principales desafíos y oportunidades hoy en día en materia de inversión para profundizar la relación entre China y América Latina?
Dra. Taotao Chen: Es una pregunta maravillosa. La inversión transfronteriza es un tema muy complejo que exige que las empresas cuenten con capacidades integrales. Básicamente, existen diferencias entre el país de origen y el país de acogida. Para ser una empresa multinacional competente, se necesita, al menos, transferir adecuadamente la tecnología y la capacidad desde el país de origen y, al mismo tiempo, comprender el entorno empresarial del país anfitrión para poder desarrollar una estrategia de localización apropiada que permita aprovechar los excelentes factores locales.
China y los países latinoamericanos estamos muy lejos y somos muy diferentes. Por eso, al principio, las empresas chinas enfrentaron muchos desafíos en esta parte del mundo. Afortunadamente, después de todos estos años de esfuerzo, la mayoría de ellas se han familiarizado más con el entorno empresarial local y han establecido muchas relaciones con empresas locales, gobiernos y universidades, lo que les permite gestionar mejor su estrategia de localización. Hoy podemos ver algunos proyectos importantes de empresas chinas que ya son reconocidos por los propios latinoamericanos.
Sin embargo, debido a esas diferencias, aún necesitamos comprendernos mejor. Es claro que los países en desarrollo, y en esto tanto China como los países de América Latina somos países en desarrollo, todavía estamos buscando cómo encontrar nuestro propio camino hacia el desarrollo. Vemos que los gobiernos buscan políticas para alentar a las empresas extranjeras a alinearse con sus estrategias nacionales de desarrollo, y esa es una tendencia.
Para las empresas multinacionales, comprender a fondo la estrategia de desarrollo de un gobierno es relativamente difícil, pero las empresas chinas están trabajando en ello. En China tenemos la experiencia de que, cuando nos abrimos, las empresas multinacionales que entendieron la estrategia de desarrollo china pudieron aprovechar más oportunidades, hacer buenos negocios y crear situaciones de beneficio mutuo. Por eso, realmente queremos alentar a nuestras empresas a comprender no solo el entorno empresarial básico, sino también hacia dónde quiere ir el país, por qué y con qué capacidades contamos para acompañarlos. Esa es una capacidad muy importante que debemos acumular.
Por otro lado, para cualquier empresa multinacional, la estabilidad del entorno empresarial es clave. Cuando llegamos por primera vez y comparamos con otros países de la región, vimos que Chile tiene un entorno empresarial relativamente más estable y muy favorable para la llegada de empresas extranjeras, lo que nos da comodidad y confianza. Sin embargo, el mundo se ha vuelto un poco más complejo y, estando tan lejos, realmente buscamos entornos estables para poder hacer buenas inversiones y crear situaciones de beneficio mutuo con los países anfitriones.
En cuanto a la inversión china aquí, como decía, después de tantos años, algunas empresas chinas ya conocen mejor el entorno y hacen buenos negocios. Tenemos buenos ejemplos, como la empresa CGE, que proporciona electricidad a gran parte de la sociedad chilena. He conversado con sus altos directivos y sienten que la tecnología acumulada en China puede aplicarse muy bien aquí. La tecnología desarrollada en China es relativamente avanzada, y encuentran la manera de crear las condiciones para implementarla. Esto me gusta mucho: China solía ser un país en desarrollo, y aunque seguimos siéndolo, ya hemos acumulado tecnología más avanzada que podemos utilizar en América Latina y que puede beneficiar a la región. Creo que eso es exactamente lo que una empresa multinacional debe hacer.
También hay una diferencia clara en la forma de abordar los desafíos. En China, el gobierno tiene un rol de liderazgo claro en la implementación de políticas, y todos siguen esa dirección. En cambio, en esta parte del mundo, debido a los diferentes sistemas, hay más responsabilidad en las propias empresas, lo que llamamos responsabilidad social. Eso también es un desafío para las empresas chinas, porque necesitan conocer con mucho más detalle las particularidades locales. Afortunadamente, con el tiempo, ya vemos empresas que se han familiarizado más con la sociedad y están comenzando a ejercer su responsabilidad corporativa aquí; CGE también es un ejemplo en ese sentido.
– Hablando de responsabilidad y desarrollo, quería preguntarle sobre la metodología de los «5W1H+» y cómo, desde su perspectiva, esta herramienta puede contribuir a comprender la reducción de la pobreza en China.
El programa que estamos llevando a cabo ahora, «China–Latin America Youth Responding to Global Challenges«, aborda el gran desafío de la pobreza que enfrentan casi todos los países en desarrollo. Todos los países han puesto un gran esfuerzo en resolver este problema y han acumulado muchas experiencias y «recetas». Sin embargo, precisamente porque los países son muy diferentes entre sí, esas experiencias únicas son difíciles de transferir y aprender. Al mismo tiempo, la pobreza es un tema muy complejo que ninguna institución o país puede resolver por sí solo.
Este programa busca precisamente promover el aprendizaje mutuo y el intercambio de experiencias. Para facilitarlo, estamos estableciendo una metodología: la «5W1H». Básicamente, intentamos con esta metodología desglosar la lógica de la eliminación de la pobreza. Primero, hay que definir claramente qué fenómeno de pobreza queremos abordar, cuándo ocurre, dónde y a qué tipo de pobreza nos referimos. Luego, analizamos por qué existe esa pobreza. Después, pensamos en quién va a resolver el problema, y aquí encontramos que siempre hay múltiples instituciones trabajando juntas: gobiernos, universidades, empresas, ONG, etc., que deben colaborar para lograrlo.
Dentro de ese análisis, vemos quién hace qué en el proceso de alivio de la pobreza. El «5W1H+» es básicamente una forma de simplificar la lógica de la erradicación de la pobreza para facilitar el intercambio de experiencias. Por ejemplo, si vemos una buena práctica en China, muchos amigos extranjeros pueden pensar: «El gobierno chino es muy fuerte, puede hacerlo, pero en nuestro sistema diferente quizás no podamos». Sin embargo, con el marco del «5W1H», podemos preguntarnos: en diferentes países, ante un fenómeno de pobreza similar, ¿quién podría jugar el rol que jugó el gobierno chino en ese contexto? Ese tipo de marco y esa pregunta clave pueden facilitar el proceso de aprendizaje de experiencias.
De hecho, después de años de investigación, también he encontrado historias maravillosas en América Latina, en Chile, Brasil y Perú, que podemos analizar con esta misma metodología. Por lo tanto, este método busca facilitar el aprendizaje mutuo y el intercambio de experiencias en la lucha contra la pobreza.
– Para finalizar, considerando la profunda transformación del contexto geopolítico y económico global, ¿qué rol cree que deben jugar las universidades en la construcción de soluciones conjuntas entre China y América Latina?
– Como mencioné, la pobreza es un gran desafío para todos los países en desarrollo. Cada uno acumula sus propias experiencias y sabemos que si podemos aprender unos de otros, todos nos beneficiamos. Sin embargo, las dificultades derivadas de las diferencias entre países hacen que la gente sienta que es difícil aprender del otro. Esa es una tarea que debe recaer en los hombros de los investigadores, los centros de investigación y los profesores universitarios. Debemos pensar en metodologías y formas innovadoras para abordar este problema.
En nuestro programa, hacemos varias cosas. Primero, creamos la metodología y se la proporcionamos a todos los participantes. Luego, fomentamos el aprendizaje mutuo entre los estudiantes, formando equipos internacionales donde deben resolver problemas y aprender unos de otros, discutiendo y buscando soluciones con una perspectiva de beneficio mutuo. También ofrecemos conferencias, seminarios y mentorías internacionales para ayudarles.
Las universidades y los centros de investigación debemos enfrentar los desafíos reales y pensar con nuestras capacidades, creando la metodología y las plataformas adecuadas para resolver problemas que son globales. Además, debemos invitar a los jóvenes a sumarse a este tipo de plataformas y trabajar con nosotros. En el núcleo de este programa están los jóvenes, que aprenden unos de otros.
Queremos invitar a diferentes actores, universidades, gobiernos y empresas, a que se unan a nosotros porque la innovación para el desarrollo es muy compleja y requiere el esfuerzo de todos. Con el esfuerzo de los estudiantes como eje central, aspiramos a que los buenos proyectos se puedan realizar y beneficiar realmente a las personas que más lo necesitan. Ese es el diseño de todo el programa. Estamos en el camino, en medio de un viaje para tratar de hacerlo realidad.
– Muchas gracias, profesora, por compartir su visión y el trabajo que están realizando desde la Universidad de Tsinghua para fortalecer los lazos con nuestra región.
– Muchas gracias a ustedes por la oportunidad.
Entrevista completa en inglés:
La entrada Inversión china en América Latina: claves para entender los desafíos y oportunidades según la Dra. Taotao Chen, Directora del Centro de América Latina de la Universidad de Tsinghua se publicó primero en El Ciudadano.
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