
Las autoridades de Irán se han referido este viernes al presidente estadounidense, Donald Trump, como "esquizofrénico" en respuesta a su declaración del paso de Ormuz como nuevo territorio estadounidense, al tiempo que ha llamado a la comunidad internacional a no secundar la política de sanciones y aislamiento económico decretado por Washington.
"La esquizofrenia es un tipo de trastorno psicótico complejo y agudo que se manifiesta con alteraciones en el pensamiento y una percepción distorsionada de la realidad", ha indicado el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, en un mensaje en redes sociales en respuesta a la imagen publicada por Trump sobre el estrecho de Ormuz como nuevo territorio de Estados Unidos.
Según ha señalado, el síntoma más común de la esquizofrenia es "la alucinación y el delirio". "Los psicólogos recomiendan que tales pacientes deben ser vigilados y tratados las 24 horas del día", ha enfatizado el político iraní en un comentario irónico sobre la salud mental del presidente estadounidense.
Previamente, el jefe de la Casa Blanca se ha referido al paso en Ormuz como "abierto". "La respuesta iraní es muy moderada. No quieren que volvamos a atacarles. Ese es todo el partido. Lo demás no importa", ha indicado en declaraciones por teléfono al medio digital estadounidense Axios, reiterando el control estadounidense de la estratégica vía marítima.
LAS SANCIONES SON "ILEGALES" Y LOS PAÍSES DEBEN ABSTENERSE DE APLICARLAS
Por otro lado, en pleno toma y daca de Estados Unidos e Irán por las sanciones que buscan la asfixia económica de Teherán y las amenazas a los socios comerciales de Teherán, el Ministerio de Exteriores iraní ha reiterado que las sanciones anunciadas por Washington "son medidas completamente ilegales e injustificadas que violan la Carta de Naciones Unidas, el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos".
"Sobre esta base, todos los países están obligados a abstenerse de aplicar tales sanciones. Asimismo, todos los Estados tienen la obligación de abstenerse de reconocer o validar las situaciones o efectos derivados de estas medidas ilegales", ha reclamado a la comunidad internacional en un comunicado.
A juicio de Teherán, participar en esta campaña de sanciones "equivale a colaborar en la imposición de la voluntad ilegal de un Estado sobre Estados soberanos e independientes y en la perturbación de sus relaciones económicas y comerciales legítimas".
Por ello, la República Islámica ha avisado de que aplicar las medidas punitivas supone "participar en la destrucción de uno de los principios fundamentales de la Carta de Naciones Unidas: el respeto de la igualdad soberana de los Estados".
El Ministerio de Exteriores de Irán ha recalcado que "la intención oculta" de las sanciones es "imponer dolor y sufrimiento al pueblo iraní y privar a los ciudadanos iraníes de sus Derechos Humanos fundamentales". En este sentido, incide en que constituyen "un crimen internacional y un crimen contra la humanidad". "Esta política viola abiertamente las normas fundamentales de Derechos Humanos consagradas en las declaraciones y pactos internacionales", ha indicado.
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