
Irán ha prometido a China que el gigante asiático será merecedor de "concesiones especiales" de pago por el tránsito en el estrecho de Ormuz en señal de agradecimiento de la República Islámica al apoyo prestado por Pekín, especialmente durante la guerra de Irán.
Teherán, que está negociando con Estados Unidos un acuerdo de paz para poner fin a la guerra que estalló en febrero, mantiene que el estrecho, una de las principales vías comerciales del mundo, permanecerá bajo su control mientras duren las conversaciones y está planeando un sistema completo de "peajes" que deberá abonar cualquier carguero que atraviese sus aguas.
El embajador de Irán en China, Abdolreza Rahmani Fazli, ha insistido este sábado desde un foro internacional celebrado en Pekín que, dado que el estrecho se ha convertido en una cuestión de "seguridad nacional" para el Gobierno iraní, pronto comenzarán a entrar en vigor "los nuevos arreglos sobre (el tránsito en) Ormuz, con la cooperación de Omán, que comparte el estrecho.
En cualquier caso, el embajador ha prometido que China gozará de "consideraciones especiales a la hora del pago por ser un "país amigo", como también las recibirá cualquier otro país que haya declarado su amistad hacia Teherán, según declaraciones recogidas por Bloomberg.
Al menos ocho barcos que intentaban salir del Golfo Pérsico bordeando la costa de Omán dieron media vuelta entre el viernes y el sábado, lo que constituye la señal más reciente de que la reapertura del estrecho sigue entrañando una gran complejidad.
Estados Unidos y los países árabes del Golfo insisten en que Irán y Omán no pueden imponer tasas de ningún tipo por el uso de esta vía marítima. Sin embargo, algunas naciones europeas dan ya por seguro que los barcos que transiten por este punto estratégico deberán abonar algún tipo de tarifa, según informaron el jueves personas conocedoras del asunto a Bloomberg.
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