
Las autoridades de Irán han señalado este lunes que las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el envío de armas a Irán en enero, en el contexto de las protestas, le implica en el "derramamiento de sangre".
"La afirmación de Trump de que envió armas a los disturbios es una clara admisión de lo que declararon nuestros funcionarios en enero. Esta admisión, a su vez, implica la participación de Estados Unidos en todo el derramamiento de sangre de enero", ha asegurado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baqaei, en declaraciones recogidas por la cadena estatal IRIB.
Baqaei ha insistido así en que la "escalada de violencia en las protestas" estaba vinculada a las "acciones e injerencias" de Estados Unidos e Israel, siguiendo así con la versión oficial de Teherán de que los más de 2.400 muertos en las manifestaciones fueron víctima de violencia instigada por grupos infiltrados.
"Ahora, los responsables están aclarando algunos hechos. Se trata de documentos que quedarán registrados y demostrarán que la intención de Estados Unidos, ya sea en la guerra de los Doce Días, en enero o en la guerra reciente, es destruir Irán", ha resumido el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní.
En declaraciones al canal Fox News, Trump señaló este domingo que su gobierno envió armas a los manifestantes de oposición iraníes en las violentas protestas de principios de año. Según ha declarado, en un momento dado, ordenó el envío de armamento a los manifestantes a través de la oposición kurdo-iraní en el oeste del país.
"Un montón de armas que enviamos a través de los kurdos", ha aseverado el presidente de Estados Unidos en una decisión que finalmente fue infructuosa ya que no provocó el levantamiento ciudadano contra el estamento clerical de Irán.
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