El Ciudadano
Irán ordenó el cierre del estratégico estrecho de Ormuz «a todo tipo de embarcaciones, incluyendo petroleros y buques mercantes», en respuesta a los ataques lanzados por Estados Unidos en el sur de la provincia de Hormozgan. La medida profundiza la escalada entre ambas naciones y amenaza con interrumpir una de las rutas marítimas más vitales para el comercio energético mundial, por donde circula el 20% del crudo que se comercializa en el planeta.
El anuncio, realizado en la madrugada de este jueves por el Cuartel General Central Khatam al Anbiya —máximo órgano operativo del mando militar persa—, eleva la tensión a niveles críticos.
El comunicado difundido por la agencia oficial IRNA detalla que, «como continuación a las barbaridades del criminal EE.UU. y considerando el comienzo de los ataques del Ejército agresor de ese país en algunas regiones del sur de la provincia de Hormozgan, a partir de este momento, debido a la inseguridad en la región, el estrecho de Ormuz queda cerrado al tráfico de cualquier tipo de embarcación».
La medida afecta tanto a buques petroleros como comerciales. Además, los mandos iraníes advirtieron que ninguna nave debe zarpar de su fondeadero en el golfo Pérsico o el golfo de Omán, y subrayaron que «la aproximación al estrecho de Ormuz se considerará un acto de colaboración con el enemigo«.
Las Fuerzas Armadas de la República Islámica prometieron dar «una respuesta aplastante y decisiva a cualquier agresión y maldad del Ejército agresor y terrorista de EE.UU.», según el mismo parte militar.
Paralelamente, desde Teherán se lanzó una advertencia sin precedentes: «Esta vez, la guerra no se limitará a la región», en un claro mensaje de que cualquier confrontación podría expandirse más allá de Oriente Medio.
La escalada comenzó la noche del martes, cuando Washington reanudó sus ataques contra territorio iraní como respuesta al derribo de un helicóptero AH-64 Apache. La operación, ejecutada por orden directa del comandante en jefe estadounidense, fue calificada por la Casa Blanca como «una respuesta proporcional a la injustificada agresión iraní».
Según la Guardia Revolucionaria, las fuerzas de EE.UU. bombardearon «con pretextos infundados» varios puntos en las localidades de Jask, Sirik y la isla de Qeshm, causando daños en una torre de comunicaciones en Sirik y destruyendo dos depósitos de agua.
En represalia, los militares iraníes atacaron varias bases estadounidenses en Oriente Medio, informó el miércoles el mismo Cuartel General Khatam al Anbiya. La Cancillería de Irán se dirigió entonces a los países de la región para recordarles «su responsabilidad jurídica y moral de impedir» que sus territorios sean utilizados por EE.UU. o Israel como plataforma de ofensivas contra la nación persa.
Teherán advirtió que no dudará en ejercer su «derecho inherente a la legítima defensa» ante cualquier agresión.
Durante la madrugada de este jueves, las defensas aéreas se activaron en el oeste de Teherán tras advertencias de inminentes ataques estadounidenses, y se reportaron explosiones en las ciudades de Sirik y Minab.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que las fuerzas de la nación norteamericana lanzarían una nueva ola de ataques este jueves, dando continuidad a la ofensiva previa. «Ya veremos qué pasa, pero los atacamos con fuerza ayer y hoy vamos a volver a atacarlos con fuerza«, declaró, según consignó RT.
Desde Irán, una fuente militar respondió a la agencia Tasnim que las Fuerzas Armadas están «plenamente preparadas« y que, si los estadounidenses actúan, «apuntarán a nuevos objetivos de interés para este régimen terrorista«.
La entrada Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz tras ataques de EE.UU. se publicó primero en El Ciudadano.
completa toda los campos para contáctarnos