
El jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, ha asegurado este martes que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) "han lanzado una campaña ofensiva" contra el partido-milicia chií Hezbolá, tras una intensa oleada de bombardeos que deja decenas de muertos en respuesta al disparo de proyectiles desde Líbano como respuesta al asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
"Hemos lanzado una campaña ofensiva contra Hezbolá", ha dicho Zamir, quien ha resaltado que las tropas "no están a la defensiva, sino que van a la ofensiva". "Necesitamos prepararnos para varios días de combate, muchos", ha señalado, según un vídeo publicado por el Ejército israelí a través de sus redes sociales.
"Necesitamos una preparación firme a nivel de defensa y una preparación continua a nivel ofensivo, en oleadas", ha explicado, después de una serie de bombardeos por parte de Israel contra supuestos objetivos de Hezbolá en el sur del país y en la capital, Beirut, que deja hasta ahora más de 30 muertos, según las autoridades libanesas.
En este sentido, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha recalcado en un mensaje en redes sociales que "la organización terrorista Hezbolá pagará un alto precio por disparar contra Israel", al tiempo que ha amenazado con que el secretario general del grupo, Naim Qasem, "es ahora un objetivo marcado para su eliminación".
Katz ha resaltado que Qasem "dio la orden de realizar los disparos bajo presión de Irán" y ha manifestado que "cualquiera que siga el camino de Jamenei pronto se encontrará con él en las profundidades del infierno, junto a todos aquellos miembros del eje del mal que han sido eliminados".
"No volveremos a las normas de actuación que existían antes del 7 de octubre (de 2023) --en referencia a la fecha de los ataques de grupos palestinos contra Israel-- y defenderemos a los residentes del norte y a todos los ciudadanos de Israel con toda nuestra fuerza", ha argumentado.
Por ello, ha destacado que tanto él como el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, han dado orden de "actuar con fuerza contra Hezbolá mientras se persigue el objetivo principal: aplastar y derrotar al régimen terrorista iraní y acabar con sus capacidades (...) para eliminar las amenazas al Estado de Israel y permitir a los ciudadanos de Irán alzarse contra él y derribarlo".
OLEADA DE ATAQUES
El Ejército israelí ha subrayado posteriormente que "ha completado una oleada de ataques simultáneos en Líbano e Irán" y ha manifestado que entre los objetivos atacados figuran varios altos cargos de Hezbolá que se encontraban "en el área de Beirut", sin dar más detalles al respecto.
"De forma simultánea a los ataques contra terroristas, la Fuerza Aérea y la Armada de Israel (...) han golpeado decenas de centros de mando de Hezbolá y el régimen terrorista iraní en Líbano, particularmente en el área de Dahiya, en Beirut". Además, ha anunciado un ataque contra un supuesto almacén de armas del grupo libanés en Tiro.
En este sentido, ha argumentado que estos "centros de mando" eran usados por Teherán "para profundizar su conexión con la organización terrorista Hezbolá, permitiendo a la organización terrorista planear múltiples ataques terroristas contra civiles en el Estado de Israel durante los últimos años".
"El ataque ha tenido como objetivo a Hezbolá, que decidió unirse al régimen terrorista iraní y que hará frente a las consecuencias de su ataque contra el Estado de Israel", ha reiterado, antes de ahondar en que actuará contra el grupo, al que acusa de "operar en nombre del régimen iraní".
"No permitiremos que se cause ningún daño al Estado de Israel y, en particular, a los civiles en el norte de Israel", ha esgrimido. "Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están preparadas para un escenario de guerra en múltiples frentes y para combatir cualquier amenaza al Estado de Israel", ha remachado.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.
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