El principal afectado del golpe que quedó impune en la derrota de la U ante Ñublense se quejó por la decisión arbitral.
Una apretada derrota sufrió Universidad de Chile este domingo, porque cayó por 1-0 ante Ñublense en Chillán por la Liga de Primera, gracias a un golazo de tiro libre de Diego Céspedes a los 92 minutos.
El compromiso estuvo marcado por una violenta patada que recibió el volante azul Javier Altamirano por parte de Jovany Campusano, la cual no fue ni siquiera revisada por el VAR, situación que provocó la rabia de la U.
El propio afectado por el golpe habló tras el partido y se lanzó contra los árbitros, encabezados por el presidente de la Comisión Arbitral, Roberto Tobar, a quienes criticó por sus decisiones en la cancha.
Altamirano enfrentó a los medios de comunicación en Chillán y reconoció que como club están aburridos por la situación, debido a que se sienten totalmente perjudicados.
“Creo que es un tema que nos tiene entregados como club. En esta patada no hubo ni revisión y uno queda con esa sensación de por qué no van si la patada fue clara”, dijo el seleccionado chileno.

Luego, criticó el “siga, siga”: “más allá de que él (el rival) quiera jugar. No hubo revisión. ¿Qué están esperando? ¿Que uno salga lesionado?”.
“Nos frustra, pero viene desde el año pasado. Hay que hacer una autocrítica. Puede estar en lo correcto, cada árbitro tiene su punto de vista. No me puedo meter en si la U hará algo, pero esperamos que sea lo mejor para el fútbol y haya igualdad”, cerró Javier Altamirano.
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