El episodio registrado en un supermercado Carulla en Bogotá, ha puesto sobre la mesa la conversación sobre el acoso sexual en espacios públicos en Colombia.
Una joven enfrentó a un hombre que, según ella, la acosó por su vestimenta deportiva, un hecho que quedó grabado y circula ampliamente en redes sociales, donde la indignación crece junto con el debate sobre el derecho de las mujeres a ocupar los espacios sin ser hostigadas.
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El video inicia con un intercambio tenso. El hombre repite varias veces: “Vístase si no quiere que la miren. Vístase, vístase”. La joven, visiblemente molesta, exige la presencia de seguridad: “Seguridad, venga, por favor”, mientras el hombre insiste: “Vístase una de las dos”.
La situación escala cuando la joven le pregunta su nombre y solicita su identificación. El hombre responde con evasivas y frases despectivas. En ese instante, dos jóvenes intervienen y le exigen al hombre que abandone el establecimiento: “Ábrase de acá, viejo verde, maricón. Ábrase de acá, hijo de puta”. El hombre solo accede a retirarse tras la intervención de los jóvenes.

La circulación del video generó una oleada de comentarios que reflejan la polarización del tema. Algunos usuarios restaron importancia a la conducta del hombre y cuestionaron la ropa de la joven. “Pero ella no se muestra, y también hay que ver si andaba vestida como una petarda”, escribió un usuario, mientras otro preguntó: “¿Dónde diablos está el acoso? Ahora cualquiera graba a alguien y lo acusan como si fuera un violador, bobadas”.
En contraste, un sector de la audiencia reconoció la gravedad del episodio y aplaudió la intervención de quienes auxiliaron a la joven: “Bien por los manes que se pararon a defenderla, la indiferencia es dañina también”. Otro mensaje subrayó: “Entiendan que no importa cómo vaya una mujer vestida, no les da el derecho de estar de morbosos”.
Este incidente ha reavivado la discusión sobre el acoso callejero y la insuficiencia de la protección legal para las víctimas en Colombia. Una usuaria criticó la tendencia a responsabilizar a las mujeres: “La cantidad de comentarios hablando de la ropa de ella, entiendan que no importa como vaya una mujer vestida no les da el derecho de estar de morbosos”.

El acoso sexual en espacios públicos en Colombia enfrenta dificultades de regulación. Aunque la Ley 2365 de 2024 y el Código Penal, Artículo 210A, abordan el acoso en contextos laborales o educativos, no contemplan los episodios ocurridos en la calle o lugares abiertos al público.
La legislación actual exige que la conducta sea reiterativa o alcance un nivel de hostigamiento grave para ser sancionada penalmente. Por ello, situaciones como comentarios obscenos u hostilidades verbales suelen ser castigadas como simples insultos mediante la vía de hecho, lo que, según especialistas, desdibuja el carácter de violencia de género y deja a las víctimas con escasa protección.
En Colombia, la herramienta más usada para sancionar el acoso verbal leve es la Ley 1801 de 2016 del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que prevé multas por afectación a la tranquilidad y la convivencia, pero no reconoce la dimensión de violencia sexual o de género.

A pesar de que han existido propuestas para penalizar el acoso callejero de forma específica, ninguna ha sido aprobada hasta ahora. Esta laguna normativa coloca a las víctimas en una situación vulnerable, sin acceso a mecanismos efectivos de denuncia y protección.
De acuerdo con el relato en el video, la joven fue increpada por su vestimenta al intentar comprar pan. Cuando ella respondió grabando la situación, el hombre insistió: “Grábeme, grábeme, grábeme. Oiga”. La joven expresó: “No puedo ni comprar un puto pan porque me tengo que aguantar que me diga cosas”. Tras la intervención de los presentes, la mujer concluyó: “Y ahora me tengo que ir con miedo para mi casa”.
Este fragmento refleja una experiencia habitual para muchas mujeres en el país, quienes, ante la falta de garantías legales y la normalización social del acoso, se ven obligadas a modificar sus rutinas y hábitos por temor a ser hostigadas.
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