Juan Antonio Sánchez Garrido, descubridor del primer cráter de meteorito de España: "Estoy seguro de que puede haber otro"

Juan Antonio Sánchez Garrido, descubridor del primer cráter de meteorito de España:

Cuando Juan Antonio Sánchez Garrido decidió comenzar a estudiar la formación geológica del Gordo Megabed con su compañero Sebastián Sánchez ninguno de los dos imaginaba que esa inmersión en las profundidades de la tierra almeriense les llevaría a descubrir el primer impacto de meteorito de España. Si bien este conjunto de rocas de la cuenca de Tabernas estaba bien estudiado como resultado de la actividad sísmica, ellos detectaron algunos parámetros que no cuadraban.

Desde la composición química de las rocas hasta su actividad magnética, todo parecía indicar que, más allá de un movimiento sísmico, hace 8 millones de años, algo provocó un aumento de temperatura y presión inmenso. Tan inmenso, que solo podría cuadrar con una explosión nuclear o un meteorito. Lo primero no era probable, dadas las fechas. Lo segundo sería un hito en la ciencia de nuestro país. Así empezó un proceso de investigación al que se fueron sumando nuevos socios y que aún sigue en marcha. 

Se quiere saber todo lo posible; pero, al menos, la comunidad científica internacional ya ha confirmado que su intuición iba en la dirección correcta: cuando hicieron aquel hallazgo estaban ante el primer cráter de impacto de un meteorito que se ha detectado jamás en España.

Las piezas que fueron construyendo el rompecabezas

Lo primero que llamó la atención de Juan Antonio Sánchez Garrido y su compañero fue la presencia de una anomalía geoquímica en relación con los elementos del grupo del platino. Su proporción era mucho más consistente con lo que se ha encontrado en cráteres de impacto en otros lugares que con la geología de un lugar que se ha sometido a una fuerte actividad sísmica. Además, encontraron conos astillados, unas superficies de fractura estriadas y cónicas que se encuentran en rocas que han sufrido una presión muy elevada, como las que genera un meteorito al impactar con la superficie terrestre.

Por si eso no fuese suficiente, dado que esa zona hace 8 millones de años estaba a 20-30 metros de profundidad bajo el mar, se formaron sedimentos de avalancha característicos de impactos en el agua. 

También encontraron anomalías magnéticas que solo se producen cuando la Tierra se somete a temperaturas muy altas. El impacto de un meteorito puede elevar la temperatura hasta 2.000ºC. Además, siguiendo estas anomalías pudieron delimitar dónde estarían el cráter de impacto y la región que quedó fragmentada a su alrededor. 

Todo parecía indicar que estaban ante un impacto de meteorito, pero claro, en España nunca se había encontrado antes un cráter como este, por lo que los expertos no están suficientemente formados. “La geología que por lo menos me enseñaron a mí en la Universidad no tiene nada que ver con la geología del desorden, que es la geología del impacto”, señala Sánchez Garrido. 

Esto hizo que decidieran contactar con científicos suecos, ya que en Suecia se han podido encontrar varios cráteres de este tipo, de modo que sus investigadores están mucho más formados al respecto que en España. Estos apoyaron sus sospechas y apuntaron a que, con alta probabilidad, estaban ante un cráter de impacto.

Crater Impacto Los bordes del cráter se corresponden con montañas

¿Por qué no hay más cráteres de impacto en España?

En general, es complicado encontrar cráteres de impacto en la Tierra. La actividad geológica de nuestro planeta erosiona o directamente entierra las huellas que hayan podido dejar los meteoritos al colisionar con nuestro planeta.

En España, este es el primero, aunque en Azuara, cerca de Zaragoza, ha habido también uno que durante muchos años se ha mantenido como candidato. La diferencia es que, mientras que en el de Almería se han ido encontrando cada vez más características que conducen al impacto de un meteorito, en Azuara estas han escaseado. Todo lo mencionado anteriormente ha apoyado la idea de que lo que se ha encontrado en la cuenca de Tabernas es un cráter de impacto, aunque al preguntar a Sánchez Garrido por las pruebas decisivas comienza señalando la presencia de planar deformation features (PDFs). 

Conocidos en español como rasgos de deformación planar, son deformaciones microscópicas que se producen en minerales como el cuarzo a causa de un gran impacto. A su vez, a los minerales de cuarzo que tienen estas deformaciones se los conoce como cuarzos chocados. “Tenemos bastantes de estos cuarzos chocados, no todos los que quisiéramos, pero sabemos que los produce un impacto”.

Precisamente por esa razón, actualmente se sigue excavando en la zona del cráter. La Universidad de Almería, a la que pertenece Sánchez Garrido, está trabajando junto al Centro de Astrobiología y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Pasados 10 días desde el momento de la entrevista, comenzarán analizar los resultados del sondeo, en el que se están extrayendo unos tubos de roca perforada, llamados testigos, para buscar más deformaciones en el cuarzo y otros rasgos que no solo reafirmen el origen del cráter. También pueden dar más información sobre él.

Juan Antonio Crater Juan Antonio Sánchez Garrido junto a los testigos de roca extraídos.

De todos modos, para Sánchez Garrido, este no debe ser el único cráter de impacto de España. Y no solo por las sospechas en Azuara. En general, considera que si en España los científicos estuviesen más familiarizados con este tipo de características de la roca quizás se podrían encontrar muchos más. “Como te decía, la geología que nos han enseñado en la escuela e incluso la Universidad no tiene nada que ver con la geología del impacto, por lo que hace falta mucho tiempo para que eso se vea”. “Yo pienso con toda seguridad que puede haber otro, lo que pasa es que todavía no se ha dado la suerte de que alguien haya contado con esa perspectiva y empiece a estudiarlo”. 

Además, insiste en que, a menudo, este tipo de estructuras se encuentran por pura casualidad. “En la península de Chicxulub, el cráter del meteorito que extinguió los dinosaurios se encontró porque en los sondeos que estaban haciendo en un campo de petróleo encontraban una serie de capas de materiales que no les cuadraban”. También estaban los famosos cuarzos chocados, así que “fueron tirando del hilo y dedujeron también la existencia de cráteres de impacto”.

Una historia reconstruida

El cráter de impacto tiene 5 kilómetros de radio, junto a una área fragmentada que alcanza los 24 kilómetros de radio. Se ha calculado que el meteorito debió medir unos 800 metros. El impacto sería inmenso, con consecuencias a muchísima distancia. De hecho, según cuenta el investigador al que hemos entrevistado en Xataka, se han detectado muchas anomalías geológicas en la zona que ocurrieron, precisamente, hace 8 millones de años. “Muchos compañeros han estudiado anomalías geológicas en Sierra Nevada que ocurrieron hacen 8 millones de años, posiblemente a causa del mismo impacto”.

Este meteorito era mucho más pequeño que el que acabó con los dinosaurios; pero, aun así, las consecuencias debieron ser devastadoras. “El bólido tiene unos 800 metros de diámetro, por lo que se produce un terremoto de una magnitud 8-9 y todo desaparece”, reconstruye el experto. “En kilómetros alrededor, todo cambia: la geología cambia, el clima cambia también en bastantes kilómetros alrededor, se producen unos vientos muy fuertes… Eso es una sacudida bastante fuerte y a partir de ahí empezamos otra vez”. Sin embargo, los seres vivos no colapsaron como podríamos imaginar. 

Sánchez Garrido lo explica con un estudio llevado a cabo por unos compañeros que se centraron en el análisis de los corales fosilizados. La zona del impacto, ahora en mitad del desierto, estaba entonces bajo el mar. Por eso, los corales pueden servir como chivatos de lo que ocurrió en ese momento. Se encontró una capa de materiales orgánicos correspondientes al crecimiento de los corales, después una capa de sedimentos derivados del impacto y, a continuación, más materia orgánica. 

Esto se debe a que el cráter se formó, según las mediciones realizadas por el equipo de Sánchez Garrido, en unos 7-7,5 minutos. En términos geológicos es poquísimo. Se enterró la vida sobre la que influyó el impacto, pero la que quedó con vida alrededor siguió creciendo inmediatamente, como los corales. Si hubiese sido un proceso más paulatino se hubiesen dado más adaptaciones. 

Tenemos el cráter, ¿pero dónde está el meteorito?

De momento, ni rastro del meteorito. “Nosotros todavía no hemos visto trozos de bólido, que se funde en el momento”, aclara. “Según el bólido, en muchos casos se funde en el momento del impacto, explosiona y se une con los materiales que funden”. Eso justamente es lo que da lugar a las anomalías del platino. Hay muchos más elementos de los esperados, porque proceden del meteorito. Así que no, no, no han encontrado fragmentos, pero sí la roca con la que se fundió. 

Ahora solo queda esperar al análisis de los testigos de roca que se han ido extrayendo en la excavación. Esta historia ha esperado 8 millones de años para ser contada y, por ahora, solo tenemos el prólogo. Seguro que aún puede darnos muchos más datos interesantes. 

Imágenes | MAR

En Xataka | En 2011, un coleccionista compró en Marruecos un meteorito. Ha resultado ser una prueba directa de agua termal en Marte

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La noticia Juan Antonio Sánchez Garrido, descubridor del primer cráter de meteorito de España: "Estoy seguro de que puede haber otro" fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .

Junio 22, 2026 • 2 horas atrás por: Xataka.com 28 visitas 2222093

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