El Ciudadano
El diario Junge Welt ha puesto su mirada en el proyecto de El Ciudadano, que ahora publica una edición en alemán con el objetivo claro de dar a conocer la realidad chilena y latinoamericana al público de la nación europea.
En una entrevista con su fundador, Bruno Sommer, el medio germano indagó en los motivos, los desafíos económicos y la visión política que impulsan esta travesía transatlántica, subrayando la necesidad de ofrecer una narrativa propia del Sur Global en el corazón del viejo continente.
En primer lugar, el equipo de Junge Welt le consultó: ¿Qué le impulsó a fundar este medio?, a lo que Sommer recordó que El Ciudadano surgió en 2005 en el sur de Chile «para informar sobre temas que otros no querían hacer públicos, como portavoz de los movimientos sociales que a menudo eran ignorados por la prensa establecida, mientras la explotación de los recursos naturales destruía nuestra región».
«Queríamos denunciar estas injusticias y, al mismo tiempo, ofrecer soluciones», afirmó.
Asimismo, destacó que la lucha contra el modelo neoliberal heredado de la dictadura de Pinochet y consagrado en la Constitución, marcó la línea editorial desde el principio.
«Nuestra línea editorial —la autodeterminación de los pueblos, el progresismo y el socialismo libertario— nos otorgó credibilidad, señaló..
Dar el salto a Europa no es un gesto menor; implica ofrecer una perspectiva latinoamericana sin filtros ni intermediarios. Sommer explicó que el objetivo de El Ciudadano es tender un puente cultural autónomo, permitiendo que la realidad de Chile y la región sea conocida a través de su propia voz, y no mediante el contenido emitido por el prisma de cadenas como CNN o Deutsche Welle.
La apuesta es clara: que el público de habla alemana conozca los acontecimientos desde una óptica del sur, cuestionando los relatos hegemónicos.
«Nos interesa la emancipación narrativa de América Latina. Aportamos nuestra perspectiva; es el público de habla alemana el que da forma a la imagen final. De este modo, podemos, por ejemplo, dar a conocer la crítica latinoamericana al sionismo como ideología. O la visión latinoamericana de las bases estadounidenses como Ramstein, desde donde se facilitan, en parte, las guerras en Oriente Próximo y en Ucrania. Al mismo tiempo, se fomenta de forma propagandística un clima de hostilidad contra Rusia, China y el mundo árabe, con el fin de garantizar a la oligarquía europea el acceso mundial a las materias primas. Esto también es objeto de debate crítico en Latinoamérica», explicó..
«Queremos tender un puente cultural, de forma autónoma y desde nuestra propia perspectiva», subrayó.
Sommer también fue consultado sobre el grado de maniobra que tienen medio independiente como El Ciudadano en un panorama dominado por las grandes empresas y reconoció que la capacidad de influencia está atada a los recursos materiales y al compromiso de su audiencia, «que no solo consume, sino que cuestiona y comparte«
«Esto se refleja en un tiempo medio de permanencia en nuestro portal de más de diez minutos. Ese es nuestro verdadero capital. Un problema fundamental de las grandes plataformas es que en ellas unos pocos deciden por millones, sin que la mayoría pueda influir. Por lo tanto, mientras no fortalezcamos nuestros ecosistemas digitales, el margen de maniobra seguirá siendo limitado», expuso.
Asimismo, destacó que la supervivencia económica del proyecto desafía la lógica del gran capital y se sostiene sobre un principio comunitario: «El pueblo ayuda al pueblo».
«Además de la publicidad y la monetización de las redes sociales, recibimos donaciones, vendemos nuestra edición impresa y participamos en fondos de financiación o proyectos. Además, ya contamos con más de 1.000 suscriptores: a cambio de una cuota, las personas y las organizaciones sociales pueden leer sin publicidad, así como publicar sus propios artículos o columnas. Los modelos de licencia también desempeñan un papel importante: en México ya existe una edición de El Ciudadano a cambio de una tasa por el uso de la marca», detalló.
«Nos gustaría que algo así existiera también en Alemania», precisó el fundador de El Ciudadano.

En la entrevista con Junge Welt, Bruno Sommer señaló que la persecución judicial sigue siendo una amenaza para los medios críticos en Chile y un recordatorio de que la verdad no siempre es un escudo.
En 2015, El Ciudadano llevó al Estado chileno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tras ser condenado por difamación contra el exdiputado Miodrag Marinović, a pesar de haber dicho la verdad.
Recordó que en Chile, la ley permite presentar una demanda por difamación, «independientemente de si se es un cargo público o no», por lo que «no se comprueba la veracidad de los hechos».
Destacó que aunque la CIDH instó al Estado chileno a llegar a un acuerdo, esta medida no se ha materializado, evidenciando que «la criminalización sigue utilizándose como arma contra los medios críticos, precisamente porque las redacciones más pequeñas a menudo carecen de los recursos necesarios para afrontar un juicio».
La entrada Junge Welt destaca versión en alemán de El Ciudadano y su mirada latinoamericana para Europa se publicó primero en El Ciudadano.
completa toda los campos para contáctarnos