Kast dio inicio a su estilo “trumpista”

Interrumpió conversación con el Presidente Boric, se levantó y se fue, y luego determinó poner “término al proceso de traspaso que habíamos iniciado” y denunció que “no confiamos en la información que se nos está entregando” desde el actual gobierno. De un plumazo dio al traste con una tradición republicana para el traspaso del mando presidencial, estableció tácitamente una acusación al actual gobierno, optó por cercenar un tradicional mecanismo democrático e instaló una crisis institucional y una tensión política en el país. Es una modalidad de gobernantes de extrema derecha que se está haciendo común. El actual mandatario advirtió que “van a haber acusaciones de mentiras, de falta de información”. Boric dijo lamentar “profundamente que el presidente electo haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos”. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, sostuvo que fue “una mala señal respecto al diálogo que requiere nuestro país”. Lautaro Carmona, presidente del PC, dijo que Kast tuvo una “falta de tolerancia por una mirada que a él no le satisface”, “tira el mantel, se rompe el diálogo”. La diputada Ana María Gazmuri, declaró que “estamos viendo la instalación del estilo del verdadero Kast”.

“El Siglo”. Santiago. 3/3/2026. En un arrebato, el presidente electo, José Antonio Kast, decidió interrumpir una reunión con el Presidente Gabriel Boric. Luego ordenó a sus futuros ministros que lo acompañaban en el palacio de La Moneda para reuniones bilaterales, que abandonaran la sede de gobierno. Al poco rato determinó que se terminaba el proceso de traspaso presidencial y ministerial entre la saliente y la futura administración. Y finalmente, aseveró que no confía en la información que le están dando desde el actual gobierno.

De un plumazo dio al traste con una tradición republicana para el buen traspaso del mando presidencial, estableció tácitamente una acusación al actual gobierno, optó por cercenar un tradicional mecanismo democrático e instaló una crisis institucional y una tensión política en el país.

Es una modalidad de gobernantes de extrema derecha que se está haciendo común. Tensar al máximo las cosas, cruzas líneas rojas, culpar a otros de supuestos desastres o errores, y erigirse como autoridad rígida por encima de los marcos institucionales y prácticas democráticas. Donald Trump, jefe de la Casa Blanca, es un experto en eso. De tal manera que se constata que Kast dio inicio a un estilo trumpista de plantear y hacer las cosas. Tan es así, que en diversos ámbitos de especulaba que lo hecho por el próximo mandatario hoy, apuntaría a darle un mensaje al Trump, a su secretario de Estado y su embajador en Chile, de que ese será su camino discursivo y de enfrentamiento a los adversarios: romper, agredir.

La denuncia de que “no confiamos en la información que se nos está entregando” el gobierno se sustenta en interpretaciones, supuestos y especulaciones, pero no hubo documento o declaración que demostrara fehacientemente aquello. Luego armó un enredo, hasta en la construcción de sus vocerías, sobre lo que le dijo o no el Presidente Boric sobre el caso del posible acuerdo con China sobre un cable submarino de comunicaciones y estableció, desde su mirada, que le debieron entregar más detalles. En este marco, de acuerdo a lo señalado por el actual mandatario y por su vocería, quedó establecido que Kast se dedicó a hacer emplazamientos.

En definitiva, este día el presidente electo optó por la ruptura, el desahucio del diálogo, la confrontación, tirar el mantel, impedir la posibilidad del entendimiento. Se señaló que esa puede ser una mala señal de cómo vienen las cosas.

El corte de José Antonio Kast

El presidente electo se mantuvo 22 minutos en el despacho presidencial conversando con Gabriel Boric. Poco a poco fue colocando temas sobre la mesa en una línea de emplazamiento al jefe del Ejecutivo y de instalación de una tesis para, finalmente, provocar el impasse, levantarse e irse, dejando sólo al Presidente de la República.

Más tarde, en la casa que sirve de Oficina del Presidente Electo (OPE), sin más, y sin aportar datos precisos y contundentes, determinó: “Le ponemos término al proceso de traspaso que habíamos iniciado, porque no confiamos en la información que se nos está entregando”.

Adujo al caso del cable chino, a temas de administración fiscal donde “es aún más grave la falta de información”, instaló la “falta de transparencia”, se quejó de que varios temas sólo “se enuncian” por parte de Boric y altos funcionarios de gobierno, y mezcló eso con su posición política de que esta administración está haciendo “amarres” de funcionarios, su apreciación de que ministras y ministros usan conferencias de prensa para “politizar” temas. Una mezcla de relato mediático para explicar su comportamiento. No reconoció que le pidió a Boric que se retractara…sólo que aclarara.

Junto con eso, en un hecho inédito pos democracia, se informó desde la OPE, usando un lenguaje militar, que se conformará “una fuerza de tarea administrativa para recopilar toda la información que pueda existir, no solamente en los ministerios, sino que también a través del Consejo para la Transparencia, a través de la Contraloría, ver todo lo que sea de público conocimiento a partir de investigaciones que puedan estar realizándose”. La confrontación abierta y al amenaza ante esta administración.

“Voluntad de que este traspaso sea impecable”: Presidente Boric

Coincidente con la línea comunicacional instalada hoy por José Antonio Kast y su equipo, el Presidente Gabriel Boric hizo ver que “desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes, y como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”. Y señaló el mandatario que “acá, claramente, hay una estrategia de cómo llevar adelante esto”.

El jefe del Ejecutivo, como se comprobaría más tarde, advirtió que “van a haber acusaciones de mentiras, de falta de información. Yo les digo, todo eso es falso. Acá están nuestros ministros, acá estoy yo, y a los chilenos y chilenas les doy mi palabra que en todo momento, por parte de nuestra administración, ha existido plena disposición y seguirá existiendo hasta el 11 de marzo, de que el traspaso sea absolutamente transparente e impecable”.

Sobre el caso del acuerdo con China, Boric explicó que frente a las amenazadas recibidas de parte de Estados Unidos y el carácter del asunto, “me parecía prudente, y se lo señalé explícitamente (a Kast), que una decisión de estas características, dado lo sensible geopolíticamente que era, debía ser conversado entre la administración saliente y la administración esta”. El 20 de febrero vino el castigo del gobierno estadounidense a tres altos funcionarios chilenos, y el mandatario relató que “ese mismo día, estando en Rapa Nui…traté de comunicarme insistentemente, insistentemente, con el presidente electo José Antonio Kast Desgraciadamente eso, no por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte, no fue posible”. El Presidente Boric insistió en que “como gobierno, seguimos plenamente disponibles, por el bien de Chile, que es lo que a mí, por lo menos, me convoca, a tener todas las reuniones que sea necesario, con toda la transparencia que corresponde, en todos los temas, para poder realizar un buen traspaso que esté a la altura de lo que Chile se merece”.

Luego, en X, Gabriel Boric escribió: “Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos”.

“Mala señal” de Kast

Frente a la actitud de José Antonio Kast, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, sostuvo que fue “una mala señal respecto al diálogo que requiere nuestro país, en una democracia a la cual todos debemos contribuir”.

Sobre que el presidente electo le pidiera a Gabriel Boric que se retractara, el ministro afirm{ó que “sobre esto queremos ser explícitos, nosotros siempre nos las vamos a juzgar por la verdad. Y el Presidente Boric le señalo y le recordó que el 18 de febrero habían tenido una conversación de 16 minutos en que ( ) le había planteado la necesidad de reunirse para abordar una serie de temas…Uno de los temas decía relación con el cable chino, informándole que esto era una decisión que tenía que ser coordinada entre el Gobierno en funciones y el nuevo Gobierno…”

En tanto, la ministra vocera de gobierno, Camila Vallejo, expresó que “seguiremos teniendo, hasta el último día de nuestro mandato, total disposición de continuar en el respeto de la tradición republicana, de un traspaso limpio, transparente y ordenado, como además ha sido la tónica de las más de 130, casi 140 reuniones bilaterales que hemos sostenido hasta la fecha”.

Añadió, ante el portazo de Kast, que “cuidar el carácter republicano de las reuniones bilaterales de traspaso administrativo, es cuidar también a Chile, porque es importante para nuestro país que haya continuidad de Estado, tener la certeza de que independientemente de las diferencias políticas o los impases, va a haber un resguardo de las políticas públicas”.

Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, dijo que el presidente electo tuvo una “falta de tolerancia por una mirada que a él no le satisface” “tira el mantel, se rompe el diálogo”.

Respecto a las decisiones tomadas por Kast de interrumpir el diálogo con Boric y de cerrar el proceso normal de cambio de mando, el dirigente comunista indicó que se trata de algo “muy, muy lamentable”. Específicamente por la controversia levantada en torno del cable submarino chino, Carmona manifestó que “lo que está de por medio es la presión de Estados Unidos”.

La diputada de Acción Humanista, Ana María Gazmuri, declaró que “estamos viendo la instalación del estilo del verdadero Kast” e indicó que partió “con una mentira” en relación a todo el episodio del cable chino. Añadió que con la actitud del próximo mandatario “se quiebra, se empaña, una tradición institucional que tiene que ver con los traspasos (presidenciales) que han ocurrido siempre de manera democrática, de manera impecable”.

La legisladora apuntó a que con las acciones de Kast “estamos viendo el tono de ruptura, donde no trepida en faltar a la verdad”. Agregó que “espero que esta no sea una señal de cual va a ser el tipo de conducción, de conflictividad que el presidente electo va a estar imprimiendo al diálogo político”.

El diputado del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, planteó que señaló que todo lo ocurrido “nos recuerda tristemente más al Kast de campaña y no a quien asumirá la conducción de la nación en los próximos días” y precisó que “no es aceptable que el presidente electo haga fracasar una reunión tan importante por exigir una corrección que falta a la verdad”, en relación al encuentro con Gabriel Boric en La Moneda.

En relación a esto, la diputada Alejandra Placencia, del Partido Comunista, manifestó que “lo lamentable es la señal que el presidente electo le da al país, está dinamitando la institucionalidad, mintiéndole a la ciudadanía y además generando una crisis que es absolutamente ficticia”. Dijo que con esto “hay más dudas de cómo va a llevarse adelante este supuesto gobierno de emergencia”.

Jorge Brito, legislador del Frente Amplio, declaró que “estamos advirtiendo que el Presidente electo José Antonio Kast está preparando una crisis para gobernar, y lo que el país necesita es calma y estabilidad”. Expuso que “para eso encontrará en nuestro sector y en el Congreso total disposición a actuar en unidad, pero lo que es clave es que exista un traspaso ordenado. Más allá de las desconfianzas, Chile no puede retroceder en decisiones estratégicas, en búsqueda de nuestra propia prosperidad, y es por eso que hacemos un llamado a abandonar la estrategia de la crisis, a no llevar a Chile a una crisis y a buscar la mayor unidad y estabilidad posible”.

El legislador Diego Ibañez, del Frente Amplio, señaló que “Chile merece altura de miras, no política de trinchera. Romper el diálogo ante un desencuentro no alcanza para gobernar un país” en alusión a la actitud de José Antonio Kast.

El diputado Luis Cuello, del Partido Comunista, sostuvo: “Considero que es muy lamentable lo que ha hecho el presidente electo José Antonio Kast de romper y propiciar un quiebre en el diálogo, un diálogo que había sido productivo, provechoso, entre el Gobierno saliente y el entrante. Y creo que le ha faltado sentido republicano, en el buen sentido de la palabra, toda vez que provoca una tensión innecesaria”.

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Marzo 4, 2026 • 2 horas atrás por: ElSiglo.cl 43 visitas 1846558

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