Diego Márquez
Sevilla, 5 abr (EFE).- La sentencia de un tribunal de Los Ángeles (Estados Unidos) que obliga a Meta y YouTube a indemnizar a una joven que desarrolló una conducta adictiva a las redes sociales ha puesto el foco en la respuesta jurídica a la actividad de unas plataformas en las que, según los expertos, "el modelo de negocio se basa en crear adicción".
En una entrevista con EFE, el catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Sevilla Emilio Guichot Reina subraya que los efectos de este modelo en las redes sociales requieren de una respuesta interdisciplinar desde el ámbito jurídico y académico.
La demandante, de 20 años, recibirá una indemnización de tres millones de dólares porque un jurado determinó que se volvió adicta a las redes sociales durante su infancia y, como consecuencia, ha sufrido depresión, problemas de autoestima, ansiedad y pensamientos suicidas.
Esta resolución se suma en Estados Unidos a otra sentencia dictada por un jurado de Nuevo México que también encontró culpable a Meta de ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas y prácticas comerciales que facilitaban la explotación sexual infantil, por lo que fue condenada a una multa de 375 millones de dólares (unos 325 millones de euros).
Emilio Guichot, experto en Derecho de la Información, apunta a la generación por parte de las plataformas de una dependencia a las redes sociales, y no solo entre menores, mediante el uso de algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de uso.
La respuesta desde la Unión Europea debe plantearse desde la base de una normativa que permite actuar sobre los efectos en los ciudadanos residentes en su territorio, ha apuntado Guichot, quien participó en la redacción de un proyecto de ley de transparencia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Esta normativa comunitaria se basa en la detección de riesgos sistémicos que puedan afectar a los menores y a la salud psíquica, con un enfoque tanto preventivo como correctivo y sancionador, señala Guichot, en referencia al reglamento de servicios digitales, de 2022, cuyo objetivo principal es garantizar un entorno digital seguro.
El reglamento sobre la identidad digital europea, de 2024, permitirá la creación de una cartera europea de identidad digital universal, fiable y segura, que parte de la base de que bajo el anonimato se pueden cometer infracciones entre otras relacionadas con el acoso a menores, señala el catedrático de la Universidad de Sevilla.
"La solución europea no obliga a eliminar el anonimato a quien no quiera hacerlo, pero sí establece medidas de trazabilidad", ha explicado este experto en relación con la cartera de identidad digital, una "opción intermedia" en la que es "imposible mentir" acerca de parámetros como los relacionados con la edad.
Según Guichot, la sentencia estadounidense "no obliga a nada en Europa", pero son "fundamentales" las cuestiones que plantea para poder analizar hacia dónde se dirigirá en el medio y el largo plazo este asunto en constante evolución, ya que los sistemas legislativos de cada país podrían afrontar demandas de similares características a la de la estadounidense.
Una demanda podría prosperar por la vía de la responsabilidad de la empresas, presentada por una persona que considere que la adicción le ha producido problemas de salud, que es lo que ha ocurrido en Estados Unidos.
La demanda de una indemnización económica a una de las compañías propietarias de redes sociales se regiría por las reglas de cada país para discernir la posible responsabilidad por culpa o por dolo, en el caso de España regulada en el Código Civil, explica Guichot.
Por otro lado, estas grandes compañías están bajo el control de la Unión Europea en coordinación con las autoridades nacionales y pueden ser objeto de auditorías que culminen con sanciones de hasta el 6 % de la facturación de sus ingresos en Europa.
Ello se traduciría en una indemnización muy elevada bajo el argumento de que "una red social basada en el manejo del algoritmo para crear adicción provoca un riesgo sistémico, un atentado a la salud", sobre todo psíquica, de las personas.
En cuanto a las fórmulas que puede abrir la normativa europea para frenar la adicción derivada de las estrategias de las plataformas, el también director del Instituto Clavero Arévalo ha señalado medidas como la posible prohibición del deslizamiento ("scroll") "infinito" por la pantalla, la articulación de mensajes advirtiendo del uso inadecuado como con productos como el tabaco, o que los vídeos no empiecen continuadamente, sino que el usuario tenga que darle a reproducir.
Son estrategias que habrían de aplicarse en el diseño de las redes porque su "riesgo sistémico" radica en que "están diseñadas para generar a través de algoritmos y a través de su propio funcionamiento esa adicción", concluye Emilio Guichot. EFE
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