Nueva Delhi, 23 mar (EFE).- Los principales índices bursátiles de la India abrieron este lunes con fuertes caídas, arrastrados por un conflicto en Oriente Medio que no da señales de alivio y mantiene elevados los precios del petróleo, presionando tanto a los mercados como a la moneda india.
En la apertura de la jornada, el BSE Sensex, el principal indicador de la Bolsa de Bombay, caía un 2,38 % hasta los 72.760,53 enteros, mientras que el Nifty 50 retrocedía un 2,45 %, situándose en 22.548,80 unidades.
El descenso fue generalizado en todos los sectores, pero afectó especialmente al financiero, industrial y metalúrgico, en línea con la caída de los mercados asiáticos. Entre los valores más castigados destacaron Shriram Finance, con casi un 6 % de retroceso, o la aerolínea IndiGo, que rozó el 5 %, así como JSW Steel, que cedía más de un 4 % en un contexto de debilidad de los precios globales de los metales.
El nerviosismo también se reflejó en el aumento de la volatilidad del mercado y en la depreciación de la rupia, que cayó a un mínimo histórico frente al dólar, presionada por la salida de capital extranjero y el encarecimiento del crudo.
Detrás de la caída hay una combinación de factores: el barril de Brent se mantiene cerca de los 113 dólares, un nivel especialmente sensible para la India por su alta dependencia energética, la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ya en su cuarta semana, y una fuerte salida de inversores internacionales, que han retirado cerca de 9.500 millones de dólares del mercado indio en marzo.
A nivel local, también pesaron factores específicos, como la caída de HDFC Bank tras la reciente dimisión de su presidente y el retroceso del State Bank of India después de recibir una elevada reclamación fiscal.
La economía india ya acusa el impacto del conflicto, con tensiones en el suministro energético, especialmente en el gas licuado (LPG), y una rupia en mínimos históricos. EFE
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