El Ciudadano
En medio del paro universitario que 72 horas que se desarrolla en Argentina, decenas de docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) tomaron las calles como aulas y llevaron una jornada de clases en la vía pública justo frente al edificio donde reside Manuel Adorni, el jefe de Gabinete del presidente Javier Milei.
La elección del lugar no fue azarosa, ya que el funcionario se encuentra bajo la lupa de la Justicia, que lo investiga por un presunto enriquecimiento ilícito, mientras las universidades publicas enfrentan una severa crisis presupuestaria y salarial, tras los recortes aplicador por el mandatario de ultraderecha.
Desde inicios de esta semana, la cuadra del edificio del jefe de Gabinete de Milei se encuentra custodiada por un despliegue inusual de efectivos de las fuerzas de seguridad. Decenas de policías federales, formaron una hilera para separar la fachada de los pupitres y las banderas que los docentes colocaron sobre el asfalto.
La protesta se enmarcó en un paro de tres días convocado por el sindicato de docentes de la UBA (AGDUBA), que comenzó el lunes. Pero más allá de la medida de fuerza, los educadores buscan visibilizar una contradicción que consideran central en la gestión libertaria: por un lado, la precariedad extrema en la que funcionan las casas de altos estudios, donde un ayudante de primera percibe apenas 228.095 pesos argentinos (150.000 pesos chilenos) y por el otro, el crecimiento patrimonial de altos funcionarios como Adorni, que contrasta con sus declaraciones juradas.
En un artículo para Página/12, la periodista Camila Pace señaló que «quiso la casualidad que el departamento de Adorni está ubicado a la vuelta del edificio de Filosofía y Letras y decidió hacer las clases públicas una vez que el jefe de Gabinete dio la conferencia de prensa donde no supo explicar el crecimiento exponencial y en corto tiempo de su patrimonio”.
«Lo escuchamos decir que tenía el proyecto para modificar la Ley de Financiamiento Universitario, mientras se deschavaba que tenía propiedades sin declarar, más los viajes en jet, más los cursos de coaching que su esposa le vende a la TV pública», declaró la secretaria general de AGD UBA, Laura Carboni.
A pocos metros del departamento de Manuel Adorni, la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA se encuentra en un estado de precariedad.
“Estamos en una situación donde no podemos cursar en condiciones, también tenemos una invasión de ratas, y los docentes y no docentes no llegan a fin de mes”, denunció una de las militantes de la agrupación estudiantil Ya Basta.
Mientras Afdorni se encontraba en su departamento, del otro lado de la valla policial, las clases comenzaron a las 10 de la mañana del lunes con una diversidad de temas que buscaban conectar la situación universitaria con problemáticas de fondo del país. Una de las charlas abordó el extractivismo de los recursos naturales, enmarcado en la discusión actual por la reforma de la Ley de Glaciares. Otra se centró en macroeconomía, un guiño directo a Milei, quien suele presentarse como un experto en la materia.
“Es la especialidad de nuestro Presidente, y venimos a discutir los números que tanto le gusta mostrar”, señaló Carboni con ironía. Una tercera clase, en tanto, giró en torno a los 50 años del golpe de Estado, recordando el rol de la universidad durante la dictadura de Jorge Rafael Videla
Entre los pupitres, que fueron celosamente custodiados por la línea de policías, se mezclaron estudiantes, vecinos del barrio y un nutrido grupo de jubilados que, como cada miércoles, se movilizan en defensa de sus ingresos.
Para Ileana Celotto, secretaria adjunta de AGDUBA, la variedad que caracterizó la movilización no es casual.
“La educación, la salud y la universidad pública es para nosotros, la comunidad que la habita, pero también es para el conjunto entero de la población. Y este gobierno la está vaciando”, afirmó.
La crítica al gobierno de La Libertad Avanza no se limitó a los salarios indignos. Los gremios universitarios acusan a la administración de Milei de tener un plan sistemático para desmantelar la educación superior pública. Consideran que una prueba irrefutable de ello es el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, una situación que, advierten, lleva a las instituciones al borde del colapso operativo.
Los números respaldan la gravedad de escenario que atraviesa el sector. Según datos aportados por los propios gremios, desde la asunción de Milei, en diciembre de 2023, alrededor de 10 mil docentes universitarios renunciaron a sus puestos porque los salarios no les alcanzaban para vivir
“Evidentemente, tenemos que hacer algo para defender nuestros bolsillos, los de nuestras familias, la participación de los estudiantes para que puedan seguir sus estudios y defender la universidad pública para todo el pueblo trabajador de la Argentina”, declaró a Página/12, Ileana Celotto, definiendo el sentido de urgencia que moviliza a la comunidad educativa.
La jornada de protesta no se circunscribió únicamente al ámbito educativo en Caballito, ya que el martes otro grupo de manifestantes llevó su reclamo hasta el country Indio Cua, ubicado en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz.
Allí, los Adorni poseen una propiedad a nombre de la esposa del jefe de Gabinete, Bettina Julieta Angeletti, una vivienda que tampoco habría sido declarada. Una asamblea de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) se hizo presente en el lugar con el objetivo de “visibilizar la crisis en los barrios populares”.
La protesta se centró en el rechazo a la eliminación del programa Volver al Trabajo, una decisión gubernamental que, según denunciaron, afecta de manera desproporcionada a las trabajadoras sociocomunitarias, las cocineras de comedores populares y quienes se dedican a la prevención de la salud o al cuidado de las infancias.
De esta manera, lo que comenzó como una medida de fuerza gremial en el ámbito universitario se transformó en una jornada de protesta de múltiples frentes unificados bajo la figura de un Jefe de Gabinete que, según los manifestantes, personifica las contradicciones de un gobierno de ultraderecha, que ajusta sobre los sectores más vulnerables mientras sus propios altos funcionarios expanden su patrimonio.
*Foto destacada: El Nacional de Matanza
La entrada La calle como aula: clases en la vía pública contra el ajuste de Milei se publicó primero en El Ciudadano.
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