El mercado de la tecnología de consumo, por ende también el de la telefonía móvil, se está enfrentando a una tormenta perfecta. Impulsados por la voracidad de los centros de datos para inteligencia artificial, los grandes fabricantes de semiconductores han desviado su producción hacia las memorias de alto rendimiento (HBM), provocando un aumento de hasta el 180% en el precio de la RAM de consumo y una espiral inflacionista idéntica en el almacenamiento NAND.
Este cuello de botella artificial ya está asfixiando a los OEM, y se van cumpliendo los peores presagios y los avisos emitidos por firmas de análisis. Sin embargo, un reciente estudio del mercado asiático demuestra que en toda crisis siempre hay un beneficiado. Y, en esta ocasión, la geopolítica ha jugado a favor de Huawei.
Un mercado chino a la baja. Según el último informe publicado por Counterpoint, las ventas de smartphones en China cayeron un 4% interanual durante las primeras nueve semanas del presente año. Aunque las marcas intentaron reactivar la demanda con descuentos, la escasez de componentes anuló cualquier esfuerzo.
El impacto en la hoja de costes es tan severo que firmas importantes como Oppo y Vivo ya han anunciado subidas de precio para algunos de sus modelos, un movimiento ciertamente arriesgado para testear la sensibilidad del consumidor antes de lanzar sus próximas generaciones.
Escudo Huawei. Mientras sus rivales en el ecosistema de Android sufren para cuadrar márgenes comprando componentes encarecidos, la compañía con sede en Shenzhen opera en una realidad paralela. Según destaca la consultora, "la fuerte dependencia de Huawei de los proveedores nacionales le proporciona un margen de seguridad considerable".
Recordemos que, al estar afectada por el veto comercial de EEUU, Huawei se vio obligada a abandonar componentes de compañías extranjeras como Qualcomm. ¿Qué hizo? Mirar a casa e impulsar la industria local. Ahora, está sustituyendo las memorias de Samsung o Micron por alternativas locales como la RAM de CXMT y el almacenamiento de YMTC. Estos proveedores chinos, que actúan como un salvavidas del sector, ofrecen tarifas inferiores a las del mercado global, aislando a Huawei de la inflación.
Una paradoja muy rentable. Lo que comenzó en 2019 como un intento de asfixia comercial diseñado en Washington, ha terminado dotando a la china Huawei de una ventaja táctica. Al poseer casi el 60% del valor de los componentes de sus móviles fabricados en suelo patrio (incluyendo los chips Kirin y sensores de fotografía) la empresa tiene ahora un colchón para no subir los precios.
Los analistas prevén que Huawei aprovechará esta coyuntura para asestar un golpe en los segmentos de gama baja y media. ¿Cómo lo conseguirá? Absorbiendo la cuota de mercado de aquellos competidores que no puedan asumir los costes.
Qué pasa con Apple. El informa de la consultora nos deja un apunte final bastante revelador. La compañía de Cupertino también saldrá indemne de esta tormenta. Durante las primeras semanas del año, lideró en ventas (un 23% interanual en China) gracias a descuentos y subsidios gubernamentales en el iPhone 17.
Al igual que Huawei, el férreo control que ejerce Apple sobre su cadena de suministro le permite absorber mejor la presión de los márgenes, posicionándola —junto al renacido gigante chino— como la vencedora en un año donde la IA se está llevando toda la manufacturación de memorias avanzadas.
Imagen de portada | Composición con imágenes de Huawei y generada por Pepu Ricca para Xataka Móvil
En Xataka Móvil | Huawei logra en meses lo que Android no ha conseguido en 15 años: que el 90% de sus móviles se puedan actualizar
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La noticia
La crisis de las memorias está asfixiando a todos. A todos menos a Huawei: es lo que tiene apostar por la autosuficiencia de China
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Xataka Móvil
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Pepu Ricca
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