La literatura infantil se reivindica: Si los niños no leen, no habrá lectores adultos

Madrid, 2 abr (EFE).- El 2 de abril, aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen, se celebra cada año el Día Mundial del Libro Infantil, un tipo de literatura que para la sección española de la Organización Internacional para el Libro Infantil y Juvenil (IBBY en sus siglas en inglés) aún se percibe como de segunda, pero advierten que "si los niños no leen, no habrá lectores adultos".

En declaraciones a EFE, el presidente de la sección española de la organización promotora del evento, José Díaz, recomienda que los niños lean más y dejen las pantallas "porque la lectura de un libro a nivel de formación tiene un plus que no van a conseguir en las redes sociales ni jugando a videojuegos".

En esta ocasión, la jornada, que se celebra desde 1967 en más de ochenta países, apela a valorar el libro físico "como fuente fiable de información y entretenimiento en un mundo de desinformación y redes sociales".

Con el lema 'Cultiva libros y el mundo florecerá', la entidad promotora (integrada por escritores, autores, ilustradores, bibliotecarios y libreros) también subraya que la lectura en la infancia refuerza la autonomía y el bienestar emocional.

"Se piensa que los lectores se crean de la nada, pero antes de ser adultos han tenido que leer y formarse, de ahí la importancia del acceso a la cultura desde la niñez", explica Díaz.

En España, en 2026 están triunfando los libros ilustrados de no ficción: "libros formativos, con formato medio enciclopédico y divulgativo".

Editoriales como Siruela, Edelvives, SM, Montena, Bruguera y B de Blok coinciden en que los textos formativos ilustrados están pegando fuerte, libros con mucha calidad y atractivos.

 La jefa de publicaciones de infantil  y juvenil en Edelvives, Violeta Krahe, señala que este año la editorial se enfoca en los más pequeños con libros manipulativos como 'Mi luna musical', y para un poco más mayores libros de divulgación con elementos de juego como 'Eva y Oso Holmes: El caso de la flor desparecida', un texto de investigación sobre la naturaleza.

Krahe comenta que, si bien la tendencia digital sigue creciendo, el libro físico es mas valorado por la experiencia estética y tangible como objeto.

  Desde SM, la responsable de Infantil y Juvenil, Berta Márquez, comenta que la editorial sigue la línea de los últimos años: libros de aprendizaje y para trabajar las emociones como la colección 'Lola y Lolo', con texturas y elementos móviles.

  A partir de 7 años, las series son las que más enganchan junto a los cómics y también los temas relacionados con la amistad y el autoconocimiento. Es el caso de la serie de Begoña Oro, 'Amigas 100 %'.

 Para la editora de infantil y juvenil de Siruela, Ana Laura Álvarez, los libros para niños son esenciales "para que tengan una visión más amplia del entorno y de sí mismos, pero también para generar lectores informados y curiosos".

Según esta editora, "cada vez hay más estudios sobre los beneficios de la lectura a nivel neurológico, sensorial y emocional y esto hay que tenerlo en cuenta en una realidad donde las pantallas y los contenidos efímeros ocupan la vida de niños y adolescentes".

Álvarez insiste en desmentir la idea de que los niños no leen y afirma que pese a los estímulos tecnológicos "los jóvenes siguen leyendo, lo que es una magnífica noticia".

También la directora literaria de Montena, Rosa Samper, considera que la lectura infantil y juvenil "está en su mejor momento" y afirma que el libro físico es "absolutamente imbatible".

Samper observa más interés por los cuentos con sabor tradicional y el cómic infantil. En su opinión, este es un momento de diversidad máxima y muchos niños están asentando sus preferencias literarias.

Coincide en esto la directora literaria de Bruguera y B de Blok, Isabel Sbert, quien percibe mucho interés por la lectura y una oferta de riqueza gráfica, sin precedentes, con variedad de registros y acabados.

Para la editora, librera y fundadora de festivales de literatura infantil, Elena Martínez, los adolescentes son la franja más lectora y el grupo de edad que "salva el mundo editorial".

Según el último barómetro de lectura, el 77 % de las familias con niños menores de 6 años lee con sus hijos una media de 3 horas y diez minutos a la semana.

Entre los 6 y los 9, el tiempo de lectura de ocio sube a 3 horas y 17 minutos en el 80 % de la población, mientras que en el colectivo de 10 a 14, el 72 % reconoce leer por ocio, con una media de once libros al año.

Martínez considera muy importante que los padres acompañen a sus hijos a elegir sus propios libros: "Es muy importante dejarles decidir qué quieren leer porque eso es lo que genera el gusto lector".EFE

(Recursos de archivo en EFEServicios 8009310035)

Abril 2, 2026 • 2 horas atrás por: Infobae.com 1 visitas 1953140

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