Un día como hoy, hace treinta años, el árbitro ecuatoriano Alfredo Rodas optó por guardar el silbato en su bolsillo ante la escandalosa infracción de Germán Burgos sobre Esteban Valencia que pudo acercar a los azules a su primera final de Libertadores. Para los protagonistas, y en especial para los hinchas, el paso de los años no ha logrado mitigar la herida.
completa toda los campos para contáctarnos