El entrenador argentino, uno de los candidatos para la selección chilena, quiso repetir lo hecho en el cuadro Acerero con el corte de un zaguero que no quiso renovar su contrato, pero la negativa de la dirigencia lo llevó a renunciar al inicio de la pretemporada. "Prefirió irse en vez de entrenar jugadores que no iba a usar", contó un periodista.
Gustavo Álvarez sorprendió a varios en Argentina cuando le puso fin a su corto ciclo en San Lorenzo de Almagro y, con el correr de las horas, se supo que el motivo fue algo que hizo sin chistar en Huachipato. Como DT de los Acereros, ganó el Campeonato Nacional 2023.
Y quiso replicar algo que la directiva del Huachi le sugirió y el trasandino aceptó sin chistar: cortar de las citaciones al defensor central Bastián Roco, que a la postre salió de la institución como agente libre. “Me dijeron que si no renovaba, saldría del equipo”, contó el zaguero, quien hoy milita en Unión Española.
Así al menos lo reveló Esteban Edul, periodista de ESPN, quien lanzó un tuit donde explicó cuáles fueron los motivos de Álvarez para renunciar al Ciclón. “El DT sabía que no había plata para refuerzos, quería depurar el plantel y arreglársela con lo que había”, afirmó el comunicador.
Hasta ahí, todo normal. O casi. “Los dirigentes no podían separar a algunos jugadores porque iban a recurrir a AFA para cobrar de inmediato deudas importantes que el club no puede pagar ahora”, agregó Edul. Pero Álvarez no aguantó eso.

“Ante la situación de tener que entrenar jugadores que no iba a usar prefirió irse”, sentenció Esteban Edul. Aunque en el caso de que le aceptaran la petición, San Lorenzo habría detonado una bomba que no habría podido controlar. O pagar, mejor dicho.
Gustavo Álvarez no pudo separar del plantel a los jugadores de San Lorenzo de Argentina que no iba a tener en cuenta, algo que sí hizo por decisión dirigencial en Huachipato. Aunque nunca reconoció abiertamente eso. “El DT me dejó claro que no dependía de él. Dijo que eran cosas de los que manejan arriba”, afirmó Bastián Roco en el Diario Concepción.

Incluso excusó a Álvarez. “Lo entiendo, si él no tiene la culpa”, aseguró el zaguero central, hijo de Sebastián Roco. Eso le costó al Huachi una multa de 50 UTM: poco más de dos millones y medio de pesos que debió pagar por orden de la Dirección del Trabajo.
El DT se defendió en aquel momento. “No haré más declaraciones. Se me viene preguntando en todas las conferencias de prensa sobre lo mismo. No soy protagonista de la situación”, arguyó Álvarez para escabullirse del tema, que también lo salpicó cuando era el entrenador de Universidad de Chile.

Particularmente con el caso de Marcelo Morales, lateral izquierdo que tuvo inconvenientes para renovar su contrato en el Romántico Viajero. La directiva azul mandó al congelador al Shelo. Un conflicto que le llegó ineludiblemente al estratego.
“Por supuesto que el técnico tiene que entregar su opinión, y sabemos que este cabro va para arriba, está teniendo buenas actuaciones, muy luego va estar metido en la Selección. ¿Y hacen eso?“, le dijo Raúl Toro a RedGol por aquella época con el vivo recuerdo de algo que vivió Lucas Domínguez en el Audax Italiano.
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