La sincronía histórica de Urraca: la primera reina murió un 8 de marzo hace 900 años

Thais Lozano

León, 07 mar (EFE).- Se adelantó a su tiempo hasta en la fecha de su muerte. Urraca Alfónsez, la primera reina por derecho propio de Europa, falleció un 8 de marzo de 1126, hace ahora novecientos años, una fecha en la que se busca darle a Urraca I el reconocimiento que merece y que le fue negado durante varios siglos.

Su historia es un ejemplo de fortaleza y de coraje, de una mujer que se puso por primera vez al frente de un trono, que se denominó a sí misma “regina” y que tuvo la valentía de tomar las riendas y gobernar todos sus territorios, de establecer cómo quería que fuese su economía, de impartir justicia y de ostentar todos los poderes que en ese momento tenían los reyes, porque reina es lo que era y lo que fue durante diecisiete años.

Así narra la historia de Urraca I en una entrevista con EFE Raquel Jaén, la directora del Museo de San Isidoro de León, el espacio que alberga el panteón donde descansa, junto a otros monarcas leoneses, la mujer que logró ejercer por primera vez en la historia el poder como soberana y no como consorte.

“A mí me parece que las casualidades no existen. Que Urraca I muriese un 8 de marzo es un símbolo que debe hacer repensar las cosas. Es un momento muy especial para que las mujeres nos veamos reflejadas en ella, en una reina con poder, en una mujer que reina por primera vez, que sufre todo tipo de daños y aún así consigue sobreponerse a todo y ser una gran soberana”, ha asegurado.

Una reina que fue obligada a casarse a los doce años con Raimundo de Borgoña y que, tras quedarse viuda, contrajo matrimonio, forzada, con Alfonso I de Aragón ‘El Batallador’ para unir fuerzas contra los almorávides.

Alfonso de Aragón se casa con el único propósito de robarle el reino a su mujer, a la que maltrata físicamente e incluso la encierra y la ataca con sus ejércitos, ha explicado Jaén.

“Él consideraba que era el hombre y, por lo tanto, tenía que reinar”, ha señalado, pero Urraca había sido educada desde niña para gobernar y así quiso hacerlo.

En aquel momento se veía muy complicado que una mujer pudiera comandar los ejércitos, incluso que esos ejércitos obedecieran a una mujer, que ella tuviera la capacidad de mando para poder realizar todas esas tareas, ha resumido Jaén.

“Contra todas las trabas que quisieron imponerle, y con todo lo que tenía en contra, Urraca quiso ser reina y lo fue, y fue además una gran reina”, ha mantenido.

Los cronistas de la época, lejos de ensalzar la figura de Urraca I y destacar su papel como la primera soberana de Occidente, trataron su figura con misoginia, disconformes con que una mujer reinara.

“En algunas ocasiones llegaron a disminuir el periodo de su reinado. Incluso hay cronistas que saltan directamente del reinado de su padre, Alfonso VI, al de su hijo, Alfonso VII, omitiendo el periodo de Urraca I porque “había reinado como una mujer y no virilmente”, ha explicado Jaén.

Esos mismos cronistas hicieron que Urraca I pasase a la historia con el sobrenombre de ‘La Temeraria’, “como una forma de denigrar el poder de la reina, una definición que transmite la idea de que no ejercía su poder con cabeza y que gobernó a lo loco”, ha criticado.

“Pero a pesar de todo lo que tenía en contra, Urraca fue muy valiente. Sabemos que era una mujer muy inteligente y que las decisiones que tomó eran acciones muy pensadas, muy justas. Sin embargo su padre es ‘El Bravo’; su hijo, ‘El Emperador’, y ella es ‘La Temeraria’”, ha lamentado.

Jaén ha matizado que su deseo no es “cambiar la historia” pero sí considera que es "buen momento" para "abandonar ese término que quizá no era el correcto y llamar a Urraca ‘La Reina’”, ha propuesto.

Urraca I acabó falleciendo un 8 de marzo de 1126 en el Castillo de Saldaña (Palencia) a los 45 años en el parto de su quinto hijo tras casi dos décadas de lucha constante en las que, a pesar de todo, logró mantener intacto y unido el Reino de León.

Coincidiendo con el noveno centenario de su muerte, son muchos los actos que se han organizado para honrar la figura de esta reina.

En Palencia, la provincia en la que falleció, la historiadora Sonia Vital ha publicado el libro ‘Urraca. Una reina en el trono de un rey’, con el que la autora invita a la reflexión sobre la importancia de revisar la historia de mujeres como ella.

Además se han organizado dos congresos internacionales de Historia, uno en la Universidad de León y otro del CSIC en el Museo Arqueológico Nacional, homenajes en Sahagún (León) y en Saldaña (Palencia) y dos exposiciones en León capital, una en el propio Museo de San Isidoro titulada 'Urraca. Reina ella' y otra en el Museo de León, ‘Reina ella. Urraca I de León [1109-1126]’.

En esta exposición organizada por el Ayuntamiento de León se muestran unas sesenta piezas, muchas de ellas inéditas, procedentes de distintas ciudades de todo el mundo como Londres, París, Chicago o Nueva York que regresan a León de forma temporal y que han ayudado a hacer una nueva radiografía de la época de esta reina.

Estas exposiciones han supuesto un importante esfuerzo puesto que, a excepción de algunas monedas de la época, se conservan muy pocas piezas del reinado de Urraca I porque fue “un periodo de grandes saqueos”.

“Incluso el propio Batallador saqueó San Isidoro, el templo en el que la reina eligió ser enterrada y donde descansa desde hace novecientos años”, ha destacado Jaén.

Por todo lo que engloba la historia de Urraca I, el silencio en el Panteón de los Reyes de San Isidoro de León no es un silencio vacío sino cargado de peso histórico: bajo los frescos de la conocida como ‘Capilla Sixtina del Románico’ descansa una mujer que, novecientos años después, ya no necesita defensores, sólo personas que se atrevan a mirar su historia sin prejuicios. EFE

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Marzo 7, 2026 • 3 horas atrás por: Infobae.com 19 visitas 1856353

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