Cuando hace un poco más de dos años aterrizó en nuestras pantallas 'Monarch: El legado de los monstruos' el consenso que tuvimos era que representaba una magnífica expansión a un universo algo irregular como es el del Monsterverso de Lionsgate. Ambientada después del "Día G" ('Godzilla'), la serie prometía profundizar en los orígenes de la poderosa organización.
Y lo hizo de sobra con una magnífica temporada inicial con doble trama, pasado y presente, bastante satisfactoria para los fans del kaiju en general y de la franquicia en particular. Ahora llega una temporada 2 en Apple TV que pega un salto de dos años (tras la expedición al Axis) y que presenta una nueva gran amenaza (Titán X) pero que, lamentablemente se queda atascada en unos protagonistas anodinos.
Esto es verdad que es un poco el mal que tiene el género de los monstruos de por sí. El tener a un bichejo gigante que es un arma de destrucción masiva y nos hace ver la pequeñez del humano hace que no siempre (a mi parecer más bien no que sí) se acierte a la hora de desarrollar la película o serie de turno. Aquí la serie de Chris Black sí que acertó, plantándonos personajes con tramas bastante interesantes.
La temporada 2, por el contrario, no logra que las tramas personales sean algo interesantes. Sobre todo las de "los jóvenes". Los personajes de Anna Sawai (Cate), Ren Watanabe (Kentaro Randa) y Kiersey Clemons (May) adolecen de una falta de foco y de no saber muy bien qué hacer con ellos.
Es verdad que desde el primer episodio de la serie tenemos un factor de drama familiar de padres no solo ausentes sino que engendraron a otro. La diferencia es que en la primera temporada era prácticamente un macguffin (no del todo pero sí que ayudaba a mover la trama) y aquí ha cobrado mucho más peso de lo debido. Parece que estamos más en un thriller de secretos y mentiras de los que pueblan Netflix que en un kaiju.
En vez de evolucionar, los hermanastros Randa parecen reducidos a los traumas familiares y no tan familiares, haciendo que tomen decisiones nada sabias de las que salen increíblemente indemnes. De no ser porque una desaprovechada Anna Sawai logra levantar un personaje relativamente incoherente, sería insoportable.
Ojo, no estoy diciendo que una serie como 'Monarch: el legado de los monstruos' deba ignorar el factor humano y tener guerra abierta contra los titanes todo el rato, ya que considero importante desarrollar a los personajes y sus historias. De hecho, creo que el triángulo amoroso entre Bill, Lee y Keiko está mucho mejor llevado en este sentido que los dramas de Cate y Kentaro.
El problema es que eso eclipsa una serie que sería mucho más interesante si no se perdiese en eso. Si logramos ignorar los kilos de melodrama, tenemos una exploración bastante sólida no solo del monsterverso y la mitología de los titanes, también de cómo la humanidad se prepara para enfrentar esta realidad y, además, esa pequeña caja de misterio en torno a los orígenes de Monarch, Apex y todo lo relacionado.
En definitiva, la temporada 2 de 'Monarch: el legado de los monstruos' es bastante generosa en la acción y los monstruos. Sin embargo se nota bastante irregular con una trama del pasado bastante más interesante que la del presente.
En Espinof | Las películas de Godzilla que nunca veremos
En Espinof | Cómo encaja 'Monarch' en la cronología del Monsterverso
-
La noticia
La temporada 2 de 'Monarch' es generosa en monstruos y acción, pero la serie de ciencia ficción no sabe qué hacer con sus personajes
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Albertini
.
completa toda los campos para contáctarnos