La temporada 3 de 'Besos, Kitty' tiene más drama del necesario y es la más caótica de todas, pero para mí funciona como el broche final perfecto

La temporada 3 de 'Besos, Kitty' tiene más drama del necesario y es la más caótica de todas, pero para mí funciona como el broche final perfecto

La tercera temporada de 'Besos, Kitty' acaba de estrenarse en Netflix y retoma la historia de Kitty Song Covey en su último año de instituto tras pasar el último verano en Nueva York. Con Anna Cathcart de vuelta como protagonista, la serie vuelve a apostar por el romance adolescente, los conflictos emocionales y la búsqueda de identidad, que son elementos que siempre la han definido. 

Sin embargo, esta nueva entrega también deja sentimientos encontrados, porque aunque mantiene el encanto de sus personajes y su energía juvenil, el exceso de drama, las tramas poco conectadas y algunas decisiones narrativas hacen que la temporada sea más bien irregular. Aun así, sigue siendo una continuación -con posible sabor a despedida- que combina momentos entrañables, algunos también frustrantes, y que reafirma que el corazón de la serie siempre ha estado en las relaciones y en el viaje personal de Kitty.

El encanto de lo irregular

Uno de los mayores aciertos de esta temporada sigue siendo la dinámica entre los personajes. Kitty, junto a Yuri, Min Ho, Dae y Q, mantienen esa química que ha sido clave desde el inicio de la serie. Las escenas en grupo, especialmente las que capturan los momentos típicos del último año escolar, transmiten una energía cercana y emotiva con la que es muy fácil conectar.

Sin embargo, también creo que esta temporada se ve lastrada por el exceso de drama. La serie intensifica su tono al estilo de los k-dramas, pero lo hace de forma tan constante que apenas deja espacio para asimilar lo que ocurre. Los conflictos se acumulan episodio tras episodio, generando una sensación de saturación que le resta impacto a los momentos más importantes.

A esto se suma una narrativa que prioriza los saltos temporales entre episodios, hacen que el espectador tenga que reconstruir lo sucedido, lo que provoca que muchas tramas no estén del todo conectadas o desarrolladas, especialmente en una temporada de solo ocho episodios.

'Besos, Kitty'

Otro punto débil es la falta de un antagonista como tal. A diferencia de las entregas anteriores, donde había una figura central que canalizaba el conflicto, aquí las tensiones se dispersan entre varios personajes y situaciones. Esto genera ambigüedad y diluye el foco dramático, haciendo que algunas historias pierdan fuerza.

Sin embargo, a pesar de todo, la temporada sigue funcionando en sus mejores momentos. La exploración de las raíces de Kitty y su conexión con la familia que ha construido en Seúl siguen siendo el alma de la serie. Y aunque sea irregular, esta entrega nos deja un cierre entretenido que nos recuerda por qué el personaje ha conectado con tantas personas.

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La noticia La temporada 3 de 'Besos, Kitty' tiene más drama del necesario y es la más caótica de todas, pero para mí funciona como el broche final perfecto fue publicada originalmente en Espinof por Belén Prieto .

Abril 6, 2026 • 2 horas atrás por: Espinof.com 20 visitas 1966218

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