Las fases revolucionarias de Melechón

La revolución del siglo XXI, de Melechón, es ciudadana como expresión del pueblo ejerciendo soberanía y tendría tres fases nítidas en su evolución hacia el crecimiento cualitativo de la soberanía. Primero la fase instituyente, luego la fase destituyente y, por último, el periodo constituyente.

Fernando Bahamonde Avendaño. Punta Arenas. 18/3/2026. Jean-Luc Melechón (1951), político francés, tres veces candidato a la Presidencia de la República, carrera política que inició a mediados de la década de 1970 en el Partido Socialista de Francia retirándose de esta colectividad el 2008. El socialismo francés, como muchos otros partidos socialistas a lo largo del mundo, transitó desde la socialdemocracia al neoliberalismo en el extenso gobierno de 1981 a 1995 de Francois Mitterand.

Francia no ha sido la excepción a otras latitudes donde los partidos y movimientos políticos tradicionales han colapsado o se encuentran en su mínima expresión.  El supuesto centro macronista es la derecha y la ultraderecha está plenamente consolidada en la Agrupación Nacional de Marine Le Pen. A su vez el Partido Socialista y el Partido Comunista han dejado de ser los antiguos partidos clasistas y de masas.

La izquierda francesa hoy se estructura en partidos pequeños y el movimiento de la Francia Insumisa que nació el año 2016 para apoyar la segunda candidatura presidencial de Melechón el 2017. Francia vive hoy la crisis de desintegración de la V República en manos de Emmanuel Macron dentro de un marco mayor, la desintegración de la Unión Europea y la estupidez belicista de la OTAN.

Más allá de la conflictiva contingencia política francesa lo que nos importa, por ahora, es que Melechón nos quiere hablar de dos conceptos políticos casi olvidados: pueblo y revolución en este convulso siglo XXI. Jean-Luc Melechón publicó en 2025 “¡Ahora el Pueblo! Hacia la revolución ciudadana”.

La Revolución se instituyó formalmente en el siglo XX, en contradicción al siglo XIX, como una movilización de masas antiliberal al cuestionar la democracia representativa por su carácter excluyente y el liberalismo económico como generador de desigualdad social.

La Revolución es en sí un fenómeno del siglo XX. Por tanto, la revolución ha sido teorizada desde la práctica inmediata como “El Estado y la Revolución” de Lenin en 1917. La revolución fue crónica testimonial periodística en “Diez días que estremecieron el mundo” de John Reed (1919). También la revolución ha sido historiografiada por sus actores como en la “Historia de la Revolución Rusa” de Trotsky publicada en 1930.

Y tratada por las ciencia política y la filosofía como en “Sobre la Revolución” de 1963 escrito por Hannah Arendt. Y, quizás, en su más reciente versión en 2022 del historiador Enzo Traverso nos entrega “Revolución. Una historia intelectual” investigación llena de matices propios del siglo XXI al relevar los elementos simbólicos de las revoluciones que en su momento los propios revolucionarios jamás imaginaron. Por mencionar algunos títulos importantes a modo de ejemplos.

Las revoluciones del siglo XX han sido estudiadas, teorizadas, teorizadas desde la práctica concreta, historiografiadas desde cerca y más lejos. Todas en su contexto, tiempos-espacios, sujetos y liderazgos. Desde México a Cuba, de Rusia a China, incluso abarcando continentes completos como América Latina y Asia. Pero siempre la revolución ha estado acompañada de la violencia, a pesar de la negación idealista de Hannah Arendt que indica que la política es diálogo por tanto cuando aparece la violencia desaparece la política.

Pero en el siglo XXI la revolución ha tenido pocos observadores y dificultades teórico-políticos prácticos.  Las profundas transformaciones y crisis constantes del capitalismo han licuado la sociedad. La política y las ciencias sociales han redefinido o vaciando ideas revolucionarias o de transformación como: revolución, pueblo, organización, partidos, vanguardia, y en general toda acción y práctica revolucionaria.

Una primera aproximación a la Revolución en el texto de Melechón “¡Ahora el Pueblo! Hacia la revolución ciudadana” es la redefinición de las categorías de población y pueblo.

La población es aquel grupo humano que se organiza y despliega en el ámbito urbano problematizándolo al expresar sus necesidades básicas en el espacio periférico que ocupa en la sociedad y, fundamentalmente, en la ciudad; barrio, villa o población. Son temas prioritarios para la población como el acceso básico a servicios que reúne y activa a los sectores subalternos espacialmente situados, es poner el espacio al servicio de la población.

La población se transformará en pueblo, según Melechón, mediante el ejercicio de la movilización y ocupación del espacio urbano. El nexo entre población y pueblo sería la soberanía que es el ejercicio de poder en el espacio incluso reemplazando la institucionalidad.

La revolución del siglo XXI, de Melechón, es ciudadana como expresión del pueblo ejerciendo soberanía y tendría tres fases nítidas en su evolución hacia el crecimiento cualitativo de la soberanía. Primero la fase instituyente, luego la fase destituyente y, por último, el periodo constituyente.

La fase instituyente es la presentación del pueblo en sociedad y sus demandas, en ocasiones esas demandas surgen de un hecho fortuito. La movilización es acompañada por la creación de símbolos abstractos y concretos, canciones y lemas. La fase instituyente contará con apoyo ciudadano transversal e incluso apoyo mediático.

La fase destituyente surge como reacción del movimiento masificado, frente a la violencia de Estado por mantener su poder a través de las fuerzas del orden y seguridad. Además, suceden dos cosas paralelamente. Primero, la pérdida de apoyo de los medios de comunicación que serán aún más instrumentalizados por la élite para destacar sólo hechos de violencia callejera. En segundo lugar, la institucionalidad política municipios y el congreso buscarán encontrar un espacio. Existiría lógica insurreccional, la consigna sería: ¡Qué se vayan todos!

La tercera fase es la constituyente que implicaría que el dique de la institucionalidad se ha roto y todos los caminos llevan a una nueva constitución, donde la forma y el fondo en que se escribirá la nueva carta magna importan. La síntesis entre poder instituido (restos de institucionalidad por la transformación) y poder constituyente (pueblo por la transformación) se manifiesta en un nuevo proceso.

Aún tenemos cerca en Chile el 18 de octubre de 2019 proceso que prosigue con la asunción a la presidencia de la república el 11 de marzo de 2026 del pinochetismo más recalcitrante.

Discrepando en múltiples ocasiones con Jean-Luc Melechón a través de la lectura de “¡Ahora el Pueblo! Hacia la revolución ciudadana”. Resulta importante superar el espacio libresco para reflexionar y actuar por la Revolución en el siglo XXI, porque la revolución hoy es urgente y necesaria para avanzar hacia una nueva civilización.

La entrada Las fases revolucionarias de Melechón se publicó primero en El Siglo.

Marzo 18, 2026 • 1 hora atrás por: ElSiglo.cl 25 visitas 1887424

🔥 Ver noticia completa en ElSiglo.cl 🔥

Comentarios

Comentar

Noticias destacadas


Contáctanos

completa toda los campos para contáctarnos

Todos los datos son necesarios