Cristina Lladó
Madrid, 30 ene (EFE).- Las galerías de Arte de toda España han tomado la “dolorosa” decisión de cerrar la próxima semana en protesta por el IVA cultural, que sigue en un 21% mientras los países de la UE lo han dejado entre el 5 y el 8 %, ante lo que los ministerios de Cultura y Hacienda han optado por la "no respuesta", denuncia el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo.
Desde hace más de un año, cuando entró en vigor la Directiva de la UE sobre impuestos de valor añadido, Francia, Italia, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Portugal ya han adoptado un IVA reducido (el 55.5 %, 5 %, 7 %, 8 % y 6 % respectivamente), mientras que España sigue aplicando el 21 % y se resiste a trasponer la directiva.
El Consorcio, que representa a 125 galerías de toda España, anunció la semana pasada el cierre al que se han sumado el Gremi de Galeries D'Art de Cataluña y decenas de galeristas independientes.
La presidenta del Consorcio, Idoia Fernández, calcula que serán más de 200 las que no abrirán sus puertas a partir de este lunes.
“Cerrar es una decisión muy dolorosa, nuestro último recurso. Esperemos que sirva de algo, porque estamos en una situación límite”, comenta Fernández, desanimada porque la Administración parece haber optado por el silencio por respuesta.
“Lo peor es la no respuesta. Muchas reuniones muy bien intencionadas, pero parece que han decidido no hacer nada”, dice a EFE sobre los ministerios de Cultura y Hacienda.
Como detalló el anuncio de cierre, la decisión se ha adoptado "ante una situación que está amenazando seriamente la sostenibilidad del trabajo de artistas y galerías".
La disparidad de impuestos con los países vecinos es una situación “injusta e insostenible, y contradice los principios de equidad cultural que deberían guiar la acción de cualquier gobierno comprometido con la cultura", han añadido.
De hecho, cada vez que se les pregunta a los ministerios “se pasan la pelota y esto no avanza” y, de las reuniones que han tenido con ellos, los galeristas no han recibido ninguna comunicación.
Hace un mes, cuando se planteó la posibilidad de cerrar, la directora general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert, tomó la palabra para asegurar que su departamento era consciente del problema, pero que es Hacienda quien bloquea la decisión.
También le pidió al consorcio que recopilaran más datos para reforzar su argumentación, un comentario desató las iras de los presentes, quienes aseguraron que habían presentado “miles de datos una y otra vez” sin resultados.
“Es pura voluntad política. Y no la tienen”, explica a EFE Lucía Mendoza, expresidenta de Arte Madrid, la asociación de galerías de la comunidad y expropietaria de una galería homónima, que tuvo que cerrar en 2025 por problemas económicos.
Mendoza argumenta que las galerías ofrecen programación cultural gratis todos los días, promocionan a los artistas y la cultura española y dinamizan el sector, pero la Administración no reconoce el esfuerzo, subraya.
Así, explica que la administración ofrece ayudas a los libros, el cine o la música, incluida la muy minoritaria ópera, y abandona a las galerías, que corren solas y sin apoyo con el “gasto brutal” que supone acudir a ferias en España y el extranjero, los seguros o la promoción.
“Es un perjuicio brutal lo que están haciendo con el IVA”, asegura.
Quien también se muestra preocupada por la disparidad de impuestos entre los países europeos es la directora de ARCOmadrid, Maribel López, quien de hecho mostró su apoyo colgando en sus redes sociales la carta del Consorcio anunciando el cierre.
Para López, la reivindicación de las galerías “pone en primer plano la necesidad de considerar el arte contemporáneo, al igual que las otras disciplinas culturales contemporáneas como motores para una sociedad más reflexiva, más creativa, más empática y de ahí que se reivindicación nos parezca que es muy correcta”, asegura a EFE.
También los museos públicos son muy conscientes de este problema, en especial los que más compras realizan, como el Reina Sofía o el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).
De hecho, cuando se planteó la idea de cerrar, el director del Reina Sofía, Manuel Segade, señaló que se da la paradoja de que si el museo decide comprar piezas de un artista español a galerías españolas, en teoría estaría haciendo una mala gestión del dinero público ya que comprarlo en Portugal, Italia o Francia, saldría más barato.
Y no sólo los museos, también los particulares salen perjudicados. “Es surrealista la situación, pero es que, si vas a comprar una obra de 1.000 euros la cuenta se te pone en más de 1.200 y eso desanima a muchos”, lamenta Fernández. EFE
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