Hay un sinfín de dietas en las diferentes partes del mundo, condicionadas en buena parte por la sociedad y la cultura local, como por ejemplo en España, donde destaca la dieta mediterránea, que es variada. Pero el foco del debate está puesto en cuál es la mejor dieta para mantener una buena salud a largo plazo. Y aquí la dieta vegetariana tiene mucho que decir.
Dando respuestas. Durante años, hemos sabido que reducir el consumo de carne procesada es beneficioso para la salud, pero un nuevo macroestudio liderado por la Universidad de Oxford ha puesto sobre la mesa datos contundentes sobre cómo la elección dietética impacta directamente en el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer.
El trabajo publicado en la revista British Journal of Cancer se consolida como el mayor análisis realizado hasta la fecha sobre este tema. Y no es para menos, puesto que los investigadores han podido analizar los historiales de 1,8 millones de mujeres y hombres que participaron a su vez en nueve estudios prospectivos a lo largo de tres continentes.
Un escudo. Hasta ahora, estudios previos ya apuntaban a que los vegetarianos tenían un menor riesgo oncológico, pero no se contaba con la potencia estadística necesaria para afinar los datos y hacer esta afirmación rotunda. Pero este estudio ha llegado para cambiar esto, puesto que los investigadores revelan que los vegetarianos tienen un riesgo significativamente menor de padecer cinco tipos de cáncer frente a las personas que comen carne regularmente.
Resultados. Obviamente, hay otros muchos factores que inciden en este asunto como el peso o el estilo de vida, pero aun ajustando los datos, se ha visto un resultado claro, que se resume en las siguientes reducciones de riesgo:
Pero lo curioso de estos datos es que para otros diez tipos de cánceres estudiados, como el de pulmón en no fumadores, la ciencia no ha encontrado una diferencia significativa. Y esto abre la puerta a ver el por qué esta dieta es tan específica para unos cánceres concretos.
La letra pequeña. No todo es tan positivo con esta dieta, puesto que el estudio ha dejado ver que los vegetarianos presentan casi el doble de riesgo de desarrollar un cáncer de esófago en comparación con las personas que comen carne en su dieta.
¿Por qué? Según los investigadores, los beneficios de la dieta vegetariana en el cáncer se explican gracias a la mayor ingesta de frutas, verduras, fibra y la ausencia de carnes procesadas. Pero el hecho de tener más riesgo de tener cáncer de esófago se relaciona con las deficiencias nutricionales que pueden presentar los vegetarianos.
Y es que la falta de ciertos nutrientes exclusivos o más presentes en los alimentos de origen animal podría estar debilitando las defensas naturales de este tejido.
El resto de dietas. Además de la guerra que puede existir entre carne y vegetales, los investigadores han querido ir más allá para ver el resto de la dieta. En este caso, los pescetarianos, que no consumen carne, pero sí pescados y mariscos, presentaron un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, riñón y colon.
Pero cuando hablamos de los veganos, es donde hay ciertos matices importantes, puesto que se ha visto que tienen un mayor riesgo de padecer cáncer colorrectal. Sin embargo, los propios investigadores apuntan a que todavía no hay suficientes casos estadísticos para evaluar con precisión el impacto del veganismo en los cánceres más raros.
Las recomendaciones. Ante este estudio, todo lo que venía haciendo en oncología se mantiene, puesto que la norma entra en priorizar los granos enteros, las legumbres, las frutas y las verduras en la dieta, limitando el consumo de carnes rojas y procesadas. Aunque lógicamente asegurando siempre cubrir todas las necesidades nutricionales y siguiendo los consejos médicos.
Imágenes | amin ramezani
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La noticia
Llevamos décadas preguntándonos si ser vegetariano previene el cáncer. Ya tenemos una respuesta muy clara
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
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