SEÑOR DIRECTOR:
El cambio repentino adoptado en la licitación de una obra clave para la conectividad y el transporte del Gran Concepción, para iniciar una nueva propuesta que no contemplaría además su mantenimiento y seguridad a largo plazo, nos puede llevar al antiguo dicho de que “lo barato sale caro”.
Frenar proyectos en plena adjudicación por cambios de criterio coyunturales de parte del Ministerio de Hacienda afecta la confianza a asociarse con el Estado y la llegada de nuevos inversionistas, y abre la incertidumbre sobre quién comprometerá financieramente su mantención futura.
Juan Carlos García
Exministro de Obras Públicas
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