Así definió el legislador el impacto del proyecto de “reconstrucción nacional” que presentó la actual administración y que, en su opinión, afecta derechos civiles y sociales de la gente y no generará empleos como se sostuvo desde La Moneda. Indicó que “si se ve el primer mes de gobierno y la agenda que está instalando, la conclusión es que está aplicando políticas de shock, está desplegando un conjunto de propuestas marcadamente regresivas, que constituyen un retroceso en varias áreas”. También expuso que “la política económica es volver a los años ochenta” y que “hay que recordar que con esa receta subió mucho la pobreza y bajó mucho el empleo”, enfatizando que “están aplicando una propuesta muy anticuada y muy básica de un neoliberalismo extremo”. Sobre la afirmación del Presidente Kast de que al apoyar o no la iniciativa se está por el empleo o contra el empleo, el diputado del Partido Comunista manifestó que “lo que hace es destruir el empleo, no crea empleo” y señaló que el propio Ministro de Hacienda “salió a reconocer que no hay ninguna garantía que a través de este proyecto se genere más trabajo”. Cuello opinó que este gobierno “sí se juega el éxito o no” con este plan, “en la medida que el interés principal de Kast es hacer un cambio estructural para asentar un modelo económico mucho más extremo y que permite una hegemonía de los grandes capitales”. Hizo ver que legisladores opositores concurrieron a la Contraloría General porque están presentando “un proyecto de ley que beneficia directamente a sus ministros”. El diputado confirmó que este lunes la bancada legislativa del PC se reunirá con el ministro de la Segpres, José García Ruminot, y advirtió que “debe oírse fuerte y claro que siempre hemos tenido la disposición de establecer el diálogo”. Añadió que “en ese sentido, lo que dijo el Presidente Kast en su mensaje no fue exacto, no fue cierto, de que había fuerzas políticas que no querían conversar”.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 26/4/2026. El gobierno presentó su proyecto de “reconstrucción nacional”, “escuelas protegidas”, tiene en mente terminar o disminuir más de cien programas de corte social, sacó medidas en materia de derechos humanos, medioambiente, entre otras, ¿cómo definir este conjunto de acciones?
Si se ve el primer mes de gobierno y la agenda que está instalando, la conclusión es que está aplicando políticas de shock, está desplegando un conjunto de propuestas marcadamente regresivas, que constituyen un retroceso en varias áreas, como derechos civiles, políticos, sociales, de la manifestación. Está sacando la vieja receta de más penas y más sanciones, y va minando derechos sociales y que las personas puedan acceder a un mínimo estándar de vida. Se está volviendo al discurso y a las medidas del chorreo, de que lo que va sobrando de lo que ganan los grandes capitales es a lo que pueden acceder las grandes mayorías. Están aplicando una propuestas muy anticuada y muy básica de un neoliberalismo extremo. Cuando el Ministro de Hacienda dice que la única política social debe ser la del pleno empleo, quiere decir que todo lo demás como garantía de servicios de salud y educación está de más. Todo va también en la dirección de achicar el Estado, con una visión muy extrema y muy riesgosa.
¿Estamos volviendo a políticas económicas e ideas de los años ochenta?
Sin duda, eso es muy claro y muy evidente, el gobierno es poco disimulado en eso. La única forma de plantear estas medidas, es disfrazarlas bajo la simulación de que apunta a beneficiar a las personas que fueron afectadas por los incendios forestales, es una forma poco honesta. Todos los gobiernos anteriores presentaron reformas tributarias y así las llamaban y se habría un debate en cuanto a la esencia de lo que se planteaba. Ahora no, hay un disfraz de la “reconstrucción” y en realidad no hay nada de reconstrucción, hay sólo un par de medidas para zonas afectadas. Mira, en suma, la política económica del gobierno es volver a los años ochenta, las políticas de la dictadura, que es contractiva, contra las mayorías, que busca que los grandes capitales incrementen su patrimonio a costa del sacrificio de los trabajadores. Hay que recordar que con esa receta subió mucho la pobreza y bajó mucho el empleo.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para explicar todo lo que están haciendo, usó la frase de que con el pasado gobierno hubo un “fraude social”, y eso es lo que se está enfrentando ahora.
Esa es una manera falaz de plantear la realidad, es una mentira que se está utilizando, únicamente para explicar un desplazamiento de recursos de políticas sociales hacia los grandes capitales y las grandes empresas. Lo que está haciendo el gobierno por la vía del recorte de presupuesto, de quitar el 3 por ciento a los ministerios, es generar un espacio en el presupuesto de la nación con una reforma tributaria que baja los impuestos a los que más tienen, sin ninguna compensación para la gente y los programas sociales. Es decir, el costo para el Estado lo van a pagar las chilenas y los chilenos primero a través de la inflación, a través de elevar el costo de combustibles, del recorte o término de programas sociales. El recorte fiscal significa menos empleo, rebaja de dotación de personal, menor servicios sociales, afectaciones a hospitales y escuelas públicas.
¿O sea, la frase de “fraude social” podría ser un boomerang, es decir, aplicable más bien para este gobierno, no para el anterior?
Tal cual. Lo que está cometiendo el gobierno es un fraude, es un acto de piratería en contra del 99 por ciento de los chilenos, en lo que hablé de dar un manotazo a la gente para, en definitiva, beneficiar por largo tiempo, de forma estructural, a una pequeña minoría, a un pequeño grupo de empresarios y millonarios que constituyen el uno por ciento de la población.
¿Por qué ustedes podrían recurrir al Tribunal Constitucional y fueron a la Contraloría General a propósito del megaproyecto que presentó el gobierno?
Cuando se conocieron las declaraciones de patrimonio de ministras y ministros de Estado, la revisamos, y quedó bastante claro que hay ministros como los de Defensa, de Relaciones Exteriores, el de Hacienda, que participan en empresas y sociedades de alto valor, que tienen enormes patrimonios y que van a ser beneficiados directamente con las medidas tributarias que están contenidas en la ley de super ricos que presentó el gobierno. Te nombro tres: una que tiene que ver con reintegración del sistema tributario, en segundo lugar, la rebaja del impuesto corporativo y finalmente la exención del pago de contribuciones a quienes tienen propiedades de alto valor. Hay otras que los puede beneficiar como aquella respecto a declaración de capitales, toda vez que varios ministros tienen inversiones en el exterior, y la eliminación del impuesto a la ganancia de capital que beneficia fundamentalmente a quienes operan en la Bolsa de Valores, que van a pagar cero pesos por sus transacciones y sus utilidades. Hay un beneficio directo a los más millonarios y a algunos ministros. Uno suponía al principio que el gobierno iba a actuar a favor de empresas o consorcios cercanos al gobierno, como el grupo Luksic, pero en realidad se está llegando a una situación inédita donde el gobierno está presentando un proyecto de ley que beneficia directamente a sus ministros. Eso, claramente, infringe la probidad, la función pública, y por eso presenté en la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados una reserva de constitucionalidad, porque se infringe el Artículo Octavo de la Constitución que habla claramente de esta situación. Fuimos a la Contraloría, junto a otros parlamentarios, a plantear este conflicto de intereses abierto que, sin duda, vicia el proyecto de ley.
Hay también un tema de tiempos, si es aprobado el proyecto de este gobierno hay cosas que no se podrían modificar, cambiar, por varias décadas.
Claramente esta iniciativa tiene un carácter antidemocrático, en el componente del régimen de invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones superiores a 50 millones de dólares, lo que quiere decir que durante 25 años, donde habrá varios gobiernos y varios Congresos, se va a limitar la soberanía popular y no se podrá modificar la ley que beneficia a grandes empresas nacionales y extranjeras. Eso claramente es antidemocrático, se cercena una facultad soberana de legislar.
¿Coincides con el ministro Quiroz de que con este proyecto no se juega el éxito del gobierno de José Antonio Kast?
Diría que sí se juega el éxito o no de este gobierno en la medida que el interés principal del gobierno de Kast es hacer un cambio estructural para asentar un modelo económico mucho más extremo que del actual y que permite una hegemonía de los grandes capitales. Entonces sí se juega el éxito del gobierno.
¿Es el núcleo ideológico, estructural del gobierno?
Sin duda. Eso va emparentado con lo siguiente, algo que parece desconectado, pero no lo es tanto: el proyecto de “escuelas protegidas”. Porque dentro de sus normas castiga a los estudiantes que suspendan clases, o realicen una acción que signifique suspender las clases, lo que va dirigido a criminalizar y a prohibir la manifestación social. Es decir, si alumnos de una escuela pública que está en precarias condiciones porque no tiene financiamiento, protestan porque no hay vidrios en las ventanas, se están cayendo las paredes, los baños son insalubres, se llueven las salas, van a ser castigados. Eso claramente restringe derechos civiles y políticos, y va en la dirección de neutralizar una respuesta social ante medidas represivas y regresivas y que son perjudiciales para la inmensa mayoría de chilenas y chilenos. Eso está relacionado con las medidas económicas y sociales de las que estamos hablando. Hay un esfuerzo por achicar el Estado, disminuir derechos y castigar a quienes se movilicen.
En todo esto hay episodios como el acuerdo del gobierno con el Partido de la Gente, cuando en la oposición se hacen esfuerzos por aliarse con el PDG. Como que ustedes pueden contar o no con el PDG.
Hemos sostenido diálogos permanentes con el Partido de la Gente, ellos estuvieron en la negociación de la mesa de la Cámara, actuamos de conjunto, hemos logrado ciertas convergencias con ellos. En este caso, del acuerdo que hicieron con el gobierno, ellos plantearon una demanda particular, están en su derecho, pero sin perjuicio de aquello, creo que en el debate parlamentario de este proyecto de los super ricos, es posible alcanzar un nivel de acuerdo, ya que las propuestas que está haciendo el PDG son bastante razonables, pensando en que se puede no sacrificar el gasto fiscal.
¿Y qué está pasando con la Democracia Cristiana?
Sólo puedo referirme a lo que pasa en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde hemos alcanzado con ellos un buen nivel de convergencia y de articulación. Ellos han planteado la idea de no legislar el proyecto del gobierno, al igual que otros partidos de oposición. Hay puntos en común que debemos ir trabajando con la Democracia Cristiana.
Así que este lunes se reúnen con el ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot.
Así es, vamos a tener una reunión de la bancada del Partido Comunista e independientes con el ministro García Ruminot en la sede del Congreso en Santiago, justamente para abordar este proyecto de ley llamado “reconstrucción nacional”. Nuestra jefa de bancada, la diputada Daniela Serrano, hace varias semanas había planteado al gobierno la necesidad de conversar. Debe oírse fuerte y claro que siempre hemos tenido la disposición de establecer el diálogo. En ese sentido, lo que dijo el Presidente Kast en su mensaje desde La Moneda no fue exacto, no fue cierto, de que había fuerzas políticas que no querían conversar. Al contrario, nosotros hemos planteado que hay que conversar, lo que no significa que vamos a estar de acuerdo con el proyecto que se presentó, lo vamos a rechazar en general porque lo consideramos regresivo, muy perjudicial para los chilenos y a pesar de eso hemos tenido voluntad al diálogo, para conversar y escuchar, y ser escuchados. La franqueza no significa que no se pueda debatir cara a cara con el gobierno.
Pero, por ejemplo, el Presidente Kast dijo que los que se oponían al plan no querían más empleo, fue tajante.
Es que no hay cerrazón de nuestra parte. Lo que ocurre es que la política económica del gobierno, uno de cuyos componentes es este proyecto de “reconstrucción nacional”, lo que hace es destruir el empleo, no crea empleo. El mismo ministro Quiroz salió a reconocer en la Comisión de Hacienda que no hay ninguna garantía que a través de este proyecto se genere más trabajo. El gobierno está aplicando una política que es contractiva, de contención del gasto, que va a significar menor inversión, menor consumo, menos plata en la economía y, además, se acompaña con una alta inflación producto del bencinazo. Se está abonando a una crisis económica que traerá menos empleo. Creo que, desde el punto de vista objetivo, no hay ninguna medida que favorezca al empleo como dijo el Presidente Kast, ni que beneficie al grueso de la población.
La entrada “Lo que está cometiendo el gobierno es un fraude, es un acto de piratería en contra del 99% de los chilenos”: Luis Cuello se publicó primero en El Siglo.
completa toda los campos para contáctarnos