Carmen Rodríguez
Madrid, 4 abr (EFE).- "Cría cuervos y te sacarán los ojos", dice el refrán. Estas aves no gozan de muy buena fama y, sin embargo, como el resto de córvidos, destacan por su inteligencia, pueden fabricar y usar herramientas, resolver problemas que requieren muchos pasos o estimar las consecuencias de algunas de sus acciones.
No todas las especies de córvidos, ni todos los ejemplares tienen las mismas capacidades, "como no todos los humanos somos genios", pero sí que se puede hablar de la inteligencia en general de esta familia de aves, señala a EFE Juan José Negro, investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).
Incluso, hay científicos que los consideran "los primates de las aves", con una inteligencia al nivel de muchos de estos animales, según el investigador Daniel Sol, del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC).
Aunque no hay consenso total sobre qué es la inteligencia, Sol señala algunos rasgos como la capacidad de adquirir e integrar información que permita producir comportamientos flexibles para solucionar nuevas situaciones o lograr mejores soluciones a problemas viejos.
¿Los córvidos son inteligentes? "Todo indica que sí", afirma Sol, quien coincide con Negro en subrayar la gran capacidad de innovación para resolver problemas y la flexibilidad de su conducta.
Muchos estudios científicos los tienen como protagonistas y ambos investigadores citan resultados como que las urracas son de los pocos animales que se reconocen en un espejo, "lo que sugiere que hay conciencia de uno mismo", recalca Sol, también del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF).
Los cuervos de Nueva Caledonia usan herramientas, como ramas o palitos, para extraer insectos o larvas de árboles, e incluso crean herramientas múltiples. La hembra Betty, se hizo famosa por doblar un alambre recto para formar un gancho con el que ayudarse para sacar comida del fondo de un tubo.
Las grajillas, una especie de córvido europeo, utilizan y fabrican herramientas en cautividad, aunque no en su hábitat natural.
En Japón, una población de cuervos lanza nueces por donde pasan los coches para que las abran y, en la India, 'roban' en un templo las mechas de las lámparas de aceite y tienen una técnica para terminar de apagarlas. Esas mechas son de algodón bañado en una mantequilla, que se comen porque son muy nutritivas.
Los córvidos son muy buenos (incluso superando a algunos primates) en la solución de problemas que requieren un orden para lograr una recompensa y citan el caso de un cuervo que se enfrentó a un desafío de ocho pasos, que ejecutó al primer intento y sin entrenamiento previo.
Además, pueden reconocer las caras de personas y recordarlas más de un año, una capacidad importante porque algunas son buenas con ellos, pero otras puede representar un peligro.
Muchos de estos ejemplos son prueba de la capacidad de innovación de los córvidos para resolver problemas, declara Negro, quien remarca que prácticamente todas las especies son muy sociales y tienen transmisión social de información y conocimiento.
Aunque podría pensarse que su capacidad de resolver tareas depende básicamente de prueba-error, se ha visto que son "capaces de generalizar" y si solucionan un problema en un contexto pueden repetirlo con otro parecido en otro contexto, precisa Sol.
Asimismo, tienen la capacidad de planificar, de establecer relaciones causa-efecto, estimando las consecuencias de algunas acciones antes de ejecutarlas.
Aún no se entiende del todo a qué responden estas 'altas capacidades' aunque puede ser por diversos factores. Negro apunta que el cerebro de los córvidos es más grande en relación con su tamaño que en otras aves y "eso es fundamental", a lo que se une la organización de sus neuronas.
La aves -explica- no tienen neocortex, sino palio, una especie de empaquetamiento con gran concentración neuronal que es una zona que se asocia con la capacidad de innovación.
El cuervo en relación con su tamaño tiene muchas más neuronas en el palio que los primates en el neocortex, aunque hay mucha variación entre especies de córvidos.
Estos animales son aves generalistas en cuanto a la alimentación y la cantidad de hábitats en que se encuentran, lo que les ha expuesto a cambios que favorecen la curiosidad, la exploración, la necesidad de desarrollar técnica distintas.
Los investigadores citan también la longevidad. Un cuervo en cautividad puede llegar a los 50 años, por lo que los costes y beneficios de la inteligencia se ven mejor compensados. "Un ratón, no pude ser muy inteligente porque para vivir tan poco tiempo no hace falta aprender muchas cosas. EFE
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