Bruselas, 11 feb (EFE).- Los líderes de la UE se reunirán este jueves en el castillo belga de Alden Biesen para abordar cómo impulsar la competitividad económica, un debate en el que ha emergido si priorizar la industria comunitaria y en el que flota la idea de avanzar a dos velocidades ante la falta de consenso entre los Veintisiete.
Estos dos temas han sido recogidos en los últimos días por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tanto en su carta a los jefes de Estado y de Gobierno con motivo de este "retiro informal" como en un debate ante el pleno del Parlamento Europeo la víspera de la cita.
Para la alemana, el 'Made in Europe' o "preferencia europea" es un "instrumento necesario" para reforzar la capacidad productiva, pero también un "terreno resbaladizo" porque debe estar sostenido por análisis económicos "robustos" y respetar las "obligaciones internacionales".
Francia es el gran impulsor del debate, pero no es el único socio comunitario que defiende la prioridad a la industria europea y fuentes comunitarias ven cierta "convergencia" sobre la idea, que sin embargo todavía divide a los Estados miembros, con Alemania, Países Bajos, los nórdicos y los bálticos en contra de su aplicación generalizada.
"Si no tenemos elementos de protección, no tendremos ni industria ni comercio", advierte, por contra, un diplomático de un país partidario, quien también lo ve principalmente como un mecanismo de defensa ante la pujanza manufacturera de China.
Un alto funcionario europeo descarta que la "preferencia europea" vaya a ser "el debate de la cumbre", pero da por sentado que se tratará. "Nada como un debate de líderes para ver dónde se encuentra el equilibrio", afirmó la misma fuente.
El debate del 'Made in Europe', en todo caso, se alargará durante meses, puesto que los partidarios abogan por incluirlo de alguna forma en el presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034 (por ejemplo en la normativa del Fondo de Competitividad). Bruselas, además, está preparando una ley de aceleración industrial cuyo borrador, al que accedió EFE, ya contiene disposiciones en esta línea.
La otra idea que ha emergido en los últimos días es la posibilidad de avanzar a dos velocidades en aquellos ámbitos en los que no todos los socios del bloque están de acuerdo. Von der Leyen sugirió recientemente la llamada "cooperación reforzada" en el campo de los mercados de capitales, uno de los más sensibles porque muchos países rechazan crear una supervisión centralizada.
"Es necesario un método para acelerar (...) No puede estar bloqueado eternamente", confiesa un diplomático, precisamente, con respecto a la profundización de los mercados de capitales.
Además, el debate de los líderes se centrará en otras muchas propuestas e ideas, la mayoría de ellas recogidas en los informes elaborados por los italianos Mario Draghi y Enrico Letta, que han sido invitados al retiro.
La "agenda de competitividad" europea pasa por encontrar soluciones para simplificar la regulación, eliminar barreras en el mercado único, reducir la dependencia del exterior en las cadenas de suministro, impulsar sectores estratégicos como la energía o las telecomunicaciones, engancharse a la carrera de la digitalización (especialmente en campos como la inteligencia artificial) y seguir avanzando en el desarrollo de tecnologías limpias.
El debate sobre la financiación, el más divisivo en el bloque, tendrá lugar principalmente en las discusiones sobre el presupuesto de la UE a partir de 2028, pero el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya empuja a favor de un nuevo programa de eurobonos.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha convocado a los líderes en el castillo de Alden Biesen, situado al este del país, con el objetivo de mantener una reflexión "estratégica" acerca de la competitividad económica europea sin la presión de terminar la reunión pactando un texto de conclusiones concreto.
El formato replica el primer "retiro" de líderes celebrado en febrero del año pasado en el Palacio de Egmont, en Bruselas, que los Veintisiete dedicaron a la seguridad y la defensa. Antes de la cumbre, una veintena de líderes mantendrán un encuentro previo, impulsado por el alemán Friedrich Merz, la italiana Giorgia Meloni y el belga Bart de Wever, para coordinar sus posturas. EFE
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