París, 1 may (EFE).- Algo más de 300.000 personas participaron este viernes en la Fiesta del Trabajo en los 350 actos organizados en Francia, según datos de los sindicatos y a falta de las estimaciones de las autoridades.
La jornada se celebra el mismo día de la entrada en vigor temporal del criticado acuerdo UE-Mercosur, que pasó, sin embargo, relativamente desapercibido en las protestas, más centradas en pedir una subida de salarios para hacer frente al aumento de los precios de la energía y el repunte de la inflación.
Las fuerzas sindicales también criticaron el proyecto de ley, impulsado por la derecha y el centro macronista, para liberalizar las aperturas de las panaderías y las floriculturas el 1 de mayo, una medida que las centrales consideran va contra el derecho de descanso del trabajador.
La izquierda atacó, por su parte, al Gobierno francés por no aplicar un impuesto extraordinario a empresas como la petrolera TotalEnergies, que presentó esta semana unas ganancias inéditas beneficiada por el aumento del precio del barril debido al cierre del estrecho de Ormuz por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La principal manifestación fue la de París, que recorrió los casi 3 kilómetros entre la plaza de la République y la de Nation, y en la que participaron unas 100.000 personas, de acuerdo con el sindicato CGT, uno de los principales en Francia junto a la CFDT.
A la llegada en Nation, hubo momentos de tensión, con enfrentamientos entre los policías y manifestantes.
En las protestas de Lyon, se confirmaron cuatro arrestados -acusados de lanzar proyectiles contras las fuerzas del orden-, mientras que en la de Nantes dos policías resultaron heridos. EFE
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