Hace apenas dos semanas un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech), la Universidad de California en Berkeley y la empresa emergente Oratomic publicaron un artículo científico preliminar en el que exploran las capacidades de los ordenadores cuánticos de átomos neutros. Estas máquinas son una alternativa a los ordenadores cuánticos con cúbits superconductores y de trampas de iones, y aún se encuentran en una fase experimental.
No obstante, estos científicos han estimado que el algoritmo de Shor se puede implementar utilizando un ordenador cuántico equipado con entre 10.000 y 20.000 cúbits de átomos neutros. De hecho, en su artículo incluso proponen un diseño con el que en teoría sería posible romper el cifrado de Bitcoin en unos pocos días empleando 26.000 cúbits de átomos neutros. En cualquier caso, estos investigadores no son los únicos que durante las últimas semanas nos han alertado de la capacidad de vulnerar la criptografía clásica que adquirirán los ordenadores cuánticos en un plazo de tiempo relativamente breve.
A finales del pasado mes de marzo el grupo de inteligencia artificial cuántica de Google publicó un estudio en el que demuestra que el cifrado de curva elíptica utilizado por Bitcoin o Ethereum, entre otras criptomonedas, puede ser derribado empleando muchos menos recursos de los estimados inicialmente. Según estos investigadores un ordenador cuántico con menos de medio millón de cúbits físicos podrá descifrar en pocos minutos los algoritmos utilizados por las criptomonedas actuales. En definitiva, la comunidad científica ha consensuado que las tecnologías de cifrado clásicas serán vulnerables antes de la llegada del hardware cuántico de gran escala.
Los expertos en computación cuántica saben desde hace varios años que los ordenadores cuánticos acabarán con la criptografía clásica. Ese momento llegó en mayo de 2024. Un equipo de investigadores de la Universidad de Shanghái (China) liderado por el profesor Wang Chao utilizó un ordenador cuántico D-Wave para vulnerar con éxito el cifrado SPN (Substitution-Permutation Network), que es un algoritmo criptográfico que se utiliza para cifrar información.
Este cifrado es la piedra angular de, por ejemplo, el estándar AES (Advanced Encryption Standard), que se utiliza muchísimo. Estos científicos publicaron el resultado de su investigación en un interesante artículo titulado "Algoritmo de ataque criptográfico de clave pública basado en procesado cuántico con la ventaja de D-Wave". No obstante, esto no es todo. Y es que a mediados de mayo de 2025 varios investigadores de Google publicaron una entrada en el blog dedicado a la seguridad de esta compañía estadounidense en la que sostienen una premisa crucial: un entero RSA (Rivest–Shamir–Adleman) de 2.048 bits puede factorizarse en menos de una semana con un ordenador cuántico de menos de un millón de cúbits.
Un entero RSA de 2.048 bits puede factorizarse en menos de una semana con un ordenador cuántico de menos de un millón de cúbits
Bitcoin, Ethereum, Solana y las demás criptomonedas modernas utilizan una técnica de criptografía conocida como curva elíptica que es más robusta, eficiente y difícil de romper que RSA, pero sus fundamentos matemáticos son similares a los de este último algoritmo de cifrado. De hecho, según los científicos de Google que firman el artículo que he mencionado más arriba, si a los futuros ordenadores cuánticos les va a costar menos de lo previsto inicialmente romper el cifrado RSA, la criptografía de curva elíptica también caerá con relativa facilidad.
Hasta ahora hemos hablado de las criptomonedas, pero es crucial que no pasemos por alto que las tecnologías de cifrado tienen un rol fundamental en nuestra vida cotidiana. De hecho, WhatsApp y Telegram las usan para cifrar nuestros mensajes; los bancos recurren a ellas para proteger nuestras transacciones y cada vez que compramos algo en internet es el cifrado el que se encarga de proteger la información de nuestra tarjeta de crédito. Estas son solo algunas de las aplicaciones de esta tecnología.
La amenaza de los ordenadores cuánticos a las tecnologías de cifrado es muy real, pero no tenemos motivos para entrar en pánico debido a que muchos investigadores llevan varios años trabajando en la solución a este desafío. De hecho, la mayor parte del trabajo teórico ya está hecho. En 2024 el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EEUU publicó un conjunto inicial de estándares que incluye un mecanismo de intercambio de claves postcuántico y varios esquemas de firma digital postcuánticos. El trabajo que ya está hecho nos invita a prever que en el momento en el que aparezcan los ordenadores cuánticos relevantes desde un punto de vista criptográfico ya estarán listas las tecnologías que serán capaces de proteger nuestra información.
Imagen | Generada por Xataka con Gemini
Más información | arXiv | Google
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La noticia
Los últimos estudios nos advierten: los ordenadores cuánticos van a derribar la criptografía clásica antes de lo previsto
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Laura López
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