Mali y Argelia recuperan el diálogo ante crisis en el Sahel tras más de un año de ruptura

Bamako, 15 jul (EFE).- Tras más de un año de ruptura diplomática, Mali y Argelia han normalizado sus relaciones con el regreso de sus respectivos embajadores y la reapertura del espacio aéreo, un acercamiento que, según analistas consultados por EFE, responde a una decisión pragmática ante la creciente inseguridad en el Sahel.

El anuncio siguió a una conversación telefónica entre los líderes de Argelia, Abdelmayid Tebún, y Mali, el general Assimi Goita, para cerrar una crisis que se agravó tras el derribo de un dron maliense por parte del Ejército argelino en una zona fronteriza.

Según Bamako, la conversación se desarrolló en un "ambiente cálido y cordial" con el objetivo de fortalecer las relaciones bilaterales "en el marco de la paz, el respeto a la soberanía nacional y la integridad territorial".

Argelia afirmó que la decisión responde al compromiso "constante e inquebrantable" de Tebún para devolver las relaciones bilaterales "a su curso histórico y natural".

Para el analista maliense Nouhoum Keita, el acercamiento demuestra que "el realismo se ha impuesto entre Bamako y Argel", ya que ambos países han entendido que la confrontación no beneficia a ninguna de las partes.

Argelia y Mali comparten una frontera de más de 1.300 kilómetros que atraviesa una amplia zona desértica del Sahel, una región donde operan grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, además de movimientos independentistas del norte maliense.

Las relaciones comenzaron a deteriorarse tras la llegada al poder de la junta militar maliense, surgida de los golpes de Estado de 2020 y 2021.

Bamako acusó entonces a Argelia de hostilidad por acoger a opositores buscados por la justicia maliense, entre ellos políticos y rebeldes independentistas del norte, así como el influyente líder religioso Imam Dicko, crítico con la junta golpista.

La tensión aumentó después de que Mali abandonara en 2024 el "Acuerdo de Argel para la Paz y la Reconciliación", firmado en 2015 entre el Gobierno y representantes de grupos armados tuareg y árabes del norte.

Desde agosto de 2023, el norte del país vive una nueva escalada de enfrentamientos entre el Ejército y grupos independentistas en la órbita del Frente de Liberación del Azawad (FLA).

La ruptura llegó en abril de 2025, cuando Mali acusó a Argel de derribar un dron de reconocimiento en la fronteriza Tinzawatène durante una operación contra grupos armados y presentó una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Argelia sostuvo que el aparato había violado su espacio aéreo y que fue destruido después de penetrar unos dos kilómetros en territorio argelino.

Tras el incidente, la Confederación de Estados del Sahel (AES), integrada por Mali, Burkina Faso y Níger (todos gobernados por juntas militares), llamó a consultas a sus embajadores en Argel. Argelia respondió con una medida similar y cerró su espacio aéreo a Mali.

Según Keita, Argelia necesita mantener una relación estrecha con Mali para "reposicionarse y recuperar su profundidad estratégica" por la importancia de la cooperación en seguridad y por su papel histórico como mediador entre el Gobierno central y los movimientos rebeldes tuareg.

Desde la llegada de la junta militar al poder, actores tradicionales como Argelia, Francia y Naciones Unidas han perdido influencia en Mali, mientras Bamako ha reforzado sus vínculos con Rusia y con el grupo paramilitar ruso 'Africa Corps'.

El acercamiento a Argelia llega en un momento delicado para Mali, que enfrenta una ofensiva de grupos independentistas del norte y yihadistas como el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, vinculado a Al Qaeda en el Sahel).

Para el exministro maliense Harouna Niang, esta nueva etapa debe contribuir a "mejorar la seguridad, restablecer la paz y acelerar el desarrollo económico y social del Sahel".

Además, el deshielo entre Bamako y Argel se produce pocos días después de una reunión en la capital nigerina, Niamey, entre los ministros de Exteriores de la AES y Rusia.

En un artículo publicado en la revista 'La Feuille', el analista Oussouf Diagola señaló que, aunque oficialmente no existe relación entre ambos acontecimientos, "sería sorprendente que esta coincidencia fuera fruto del azar", en referencia a una posible influencia rusa.

Según Diagola, la normalización bilateral responde a intereses mutuos y no implica una reconciliación definitiva, pero "la ruptura tenía un coste superior al del diálogo". EFE

Julio 15, 2026 • 1 hora atrás por: Infobae.com 1 visitas 2292911

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