SEÑOR DIRECTOR:
Se activan las alarmas, miedo entre todos los miembros de la comunidad educativa, activación de protocolos, comunicados, reuniones, cuestionamientos, ¿qué hemos hecho mal?, familias asustadas, estudiantes perjudicados.
La escuela debe ser un espacio protector y, de hecho, es el único lugar seguro para muchos de sus miembros. Una amenaza falsa no es una broma, no es un “retro viral”, es un atentado real contra la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa.
¿Han hablado esto con sus hijos en casa?
Carolina Santibáñez Monsalve
Docente y directora ejecutiva Fundación Educacional Glía
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