Madrid, 8 ene (EFE).- Unos trescientos manifestantes se concentraron este jueves en los alrededores del pabellón donde iba a disputarse el partido de baloncesto Real Madrid-Maccabi Tel Aviv, que se tuvo que jugar a puerta cerrada por motivos de seguridad, para protestar contra la presencia del equipo israelí, rodeados de un amplio despliegue policial establecido para evitar incidentes.
Al grito de 'Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid', los manifestantes se situaron frente al acceso principal al pabellón deportivo antes del inicio del partido, correspondiente a la jornada 21 de la Euroliga.
El encuentro había sido declarado de alto riesgo, por lo que la delegación del Gobierno en Madrid había anunciado la presencia de alrededor de 400 miembros de la Policía Nacional, junto al apoyo de la Policía Municipal en tareas de regulación y cortes de tráfico, además de la seguridad del propio club y del recinto, bomberos y efectivos de Protección Civil.
En los carteles de los manifestantes aparecían consignas como ‘Fuera sionista criminal’, 'Cazan en Gaza', ‘Free Palestine’ o ‘Señorío es no jugar con genocidas’, además de numerosas banderas de Palestina.
Asistió a la concentración la exministra Ione Belarra, diputada y secretaria general de la formación política de izquierdas Podemos, antiguo socio de gobierno del partido socialista de Pedro Sánchez y actualmente crítico con la política exterior del Ejecutivo.
Belarra lamentó ante los medios que continúe "el lavado de cara a Israel con eventos deportivos como este partido, que no se tendría que estar celebrando si el Gobierno de España hubiera hecho lo que tenía que hacer", y reclamó la ruptura total de relaciones diplomáticas con Israel.
La convocatoria de la concentración estaba secundada por más de 250 entidades sociales, sindicales y colectivos políticos, con el objetivo de “denunciar el uso del deporte como instrumento de blanqueamiento del genocidio que el Estado de Israel continúa perpetrando contra el pueblo palestino”.
Aunque la protesta fue pacífica, se vivió un momento de tensión cuando un hombre, que portaba el lazo amarillo que se identifica con el apoyo a Israel, increpó a los manifestantes.
El pasado martes, otra concentración pacífica reunió a un centenar de personas en los aledaños del Palau Blaugrana de Barcelona en la previa del partido de baloncesto entre Barça y Maccabi. El partido se disputó también a puerta cerrada y la victoria fue para el equipo azulgrana por 93-83. EFE
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