El Ciudadano
Mario Marcel volvió al Congreso, esta vez en el marco de su intervención ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, con números en la mano y un objetivo claro: responder los cuestionamientos del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y poner en duda uno de los pilares del relato del Gobierno sobre el manejo del alza de los combustibles .
Lo hizo con una idea que, aunque técnica, es fácil de entender: el gobierno de José Kast evitó aplicar el Mepco como de costumbre, ajustó su funcionamiento y lo complementó con otras medidas, pero igual terminó comprometiendo recursos de magnitud similar.
En otras palabras, se cambió la forma de intervenir, pero no el resultado.
El Gobierno no eliminó el Mepco, pero evitó aplicarlo como de costumbre.
En su lugar, entregó bonos, subsidios y congeló tarifas.
Esas compensaciones costaron cerca de US$560 millones.
Usar el Mepco de forma habitual habría costado unos US$550 millones.
¿Qué plantea Marcel?
Que, en la práctica, se terminó gastando casi lo mismo, pero por otra vía.
Para aterrizarlo aún más: el Mepco es el mecanismo que se utiliza para suavizar las alzas bruscas en las bencinas. En este caso, el Gobierno optó por limitar su uso habitual y, en paralelo, desplegó una batería de medidas para amortiguar el impacto en el bolsillo.
¿El problema? Esas medidas también tienen costo.
“Este dato de US$560 millones -son estimaciones propias- se parece mucho a los US$550 millones que mencionaba acá el ministro que sería el costo de aplicación habitual del Mepco. Entonces lo que nos dice es que, hasta el momento, se ha comprometido a través de todos los beneficios compensatorios, más o menos lo mismo que hubiese gastado con el Mepco”, explicó Marcel, en declaraciones recogidas por The Clinic.
Es decir, los bonos, subsidios y congelamientos implementados para enfrentar el bencinazo terminaron comprometiendo prácticamente los mismos recursos que el mecanismo que se decidió no usar plenamente.
Pero la cifra no se queda ahí. Marcel advirtió que, si se suman otros gastos asociados al alza internacional de los combustibles, el costo total es aún mayor.
“Si se suman los US$ 284 millones que igual se gastaron a través de la operación parcial del mecanismo, se han gastado US$ 844 millones como producto del alza internacional de los combustibles”, señaló.
En esa cuenta entran medidas como el congelamiento del transporte público, bonos a transportistas, subsidios a la parafina y apoyos para el gas, entre otros beneficios.
Y hay un elemento clave: varias de estas medidas no son transitorias, por lo que seguirán generando presión sobre el gasto fiscal en el tiempo.
Más que un debate técnico, lo que Marcel instala es una discusión política de fondo.
Su tesis es que no hubo un ahorro real al limitar el uso del Mepco. En la práctica, el Estado terminó comprometiendo recursos muy similares, solo que a través de otros instrumentos.
En otras palabras, el problema no desapareció : simplemente se administró de otra manera.
Otro de los momentos más llamativos de su exposición fue cuando abordó la discusión sobre la caja fiscal, uno de los ejes de crítica del actual Gobierno.
Ahí fue directo: “La caja no le importa a nadie, excepto a los países que no tienen acceso al crédito”, afirmó.
Con esa frase, buscó relativizar ese indicador como medida de la salud de las finanzas públicas, apuntando a que no es un factor determinante en economías con acceso a financiamiento.
En el cierre, Marcel también rechazó la idea de que el país esté frente a una crisis fiscal, como han planteado algunas voces.
“Ello dista mucho de una crisis fiscal o un estado quebrado”, sostuvo.
Eso sí, reconoció que hay desafíos pendientes y planteó que la consolidación fiscal no puede basarse solo en el control del gasto, sino que también debe considerar los ingresos y las fuentes de financiamiento.
La entrada Marcel rebate a Quiroz: compensaciones por el bencinazo costaron casi lo mismo que usar el Mepco de forma habitual se publicó primero en El Ciudadano.
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