
Una investigación ha determinado que Meta enfrenta problemas de moderación para frenar la desinformación electoral compartida mediante anuncios publicados en Facebook, permitiendo compartir desde anuncios de fraudes electorales hasta anuncios que promueven un golpe de Estado militar, a través de cuentas sin verificar.
Con la idea de investigar cómo gestiona Facebook la desinformación relacionada con elecciones en su publicidad, la organización en defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional ha llevado a cabo un experimento consistente en presentar anuncios "falsos" que contenían ese tipo de desinformación.
Concretamente, este experimento ha tenido lugar en vísperas de las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para celebrarse el 4 de octubre de este año. Por tanto, han aprovechado este escenario para intentar publicar un total de 15 anuncios falsos dirigidos exclusivamente a la población brasileña en edad de votar, que incluían desde denuncias de fraudes electorales hasta formas de promover un golpe de Estado militar, excepto uno con información "neutra".
Para que los anuncios se basaran en narrativas electorales reales, la organización los diseñó en base a información recopilada en conversaciones 'online' y en relación a la opinión pública en redes sociales como Facebook y X, entre enero y mayo de este año.
Como resultado, Amnistía ha indicado que no se rechazó ningún anuncio. Ocho de ellos fueron aceptados directamente para publicarse en Facebook, mientras que los siete restantes se marcaron para verificar la identidad del anunciante, concretamente, por considerarse relacionados con temas sociales, elecciones o política, pero no por contener directamente desinformación electoral.
Amnistía ha asegurado que, al formar parte del experimento, los anuncios no llegaron a publicarse. Sin embargo, sí sirvieron para poner en evidencia cómo el sistema de moderación de Meta no pudo detectar más de la mitad de los anuncios relacionados con desinformación de las elecciones.
Igualmente, con ello también se ha confirmado que Meta "no está haciendo lo suficiente para evitar que su plataforma sea un vector de desinformación, mientras sigue obteniendo beneficios de los contenidos y los sistemas de publicidad que hacen posible su expansión", como ha apuntado la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil, Jurema Werneck, en un comunicado.
ANUNCIOS CON DESINFORMACIÓN PUBLICADOS DESDE FUERA DE BRASIL
Concretamente, estos anuncios falsos contenían "información errónea" que violaba las políticas y Normas Comunitarias de Meta. Esto es, contenidos inexactos, falsos o que contribuyan a interferir con el funcionamiento de procesos políticos.
Por ejemplo, utilizaban tácticas para apoyar prácticas autoritarias, como es el caso la deslegitimación electoral, con contenidos que socavan la confianza en las elecciones, los sistemas de votación o los resultados electorales. También emplearon tácticas como la "construcción de un enemigo", es decir, presentar a los oponentes políticos y tribunales como amenazas a la nación.
Siguiendo esta línea, la organización creó anuncios con autoritarismo centrado en la seguridad, en los que se presenta la fuerza, la intervención del ejército o el autoritarismo "como respuestas necesarias a la delincuencia o el desorden político".
Siete de los anuncios se centraron en afirmaciones deliberadamente engañosas sobre los candidatos y las instituciones electorales, en los que se afirmó que ciertos candidatos estaban amañando las elecciones. Los otros siete, se optó por incluir información que afectase a la capacidad de las personas para votar, con detalles incorrectos sobre cuándo o cómo votar.
Todos estos anuncios se intentaron publicar desde una cuenta de Facebook sin identidad verificada. Por lo que la plataforma no tenía garantías de quién estaba promulgando estos anuncios. Igualmente, la investigación se llevó a cabo desde Londres, por lo que la compañía permitió la publicación de anuncios desde fuera del propio país, sin siquiera necesitar una VPN para que pareciera que se presentaban desde Brasil. Esto plantea riesgos de seguridad que podrían aprovecharse por actores extranjeros.
También cabe matizar que se permitió la presentación de los anuncios sin siquiera matizar que estaban dentro de las Categorías de asuntos especiales de Facebook, como exige la ley electoral de Brasil. De la misma forma, tampoco se incluyó la etiqueta 'Pagado por', como exige Meta para los contenidos relacionados con elecciones. Por tanto, son anuncios que "Facebook no debería haber permitido sin verificación de identidad".
"Este incumplimiento de la obligación legal de publicar la información electoral requerida, y la presentación de los anuncios desde fuera de Brasil, plantean serias preocupaciones sobre el riesgo de que haya campañas de desinformación, tanto por parte de agentes nacionales como internacionales, que interfieran en los procesos electorales, además de suscitar interrogantes más amplios sobre los sistemas de moderación de Meta para identificar estos peligros", ha sentenciado Amnistía Internacional al respecto.
PETICIONES A META
Basándose en estos resultados y ante la llegada de las elecciones en Brasil, desde la organización han contactado con Meta solicitando garantizar que Facebook dispone de recursos lingüísticos adecuados en portugués brasileño para la moderación de contenidos, incluida la aprobación de anuncios, así como que refuerce su capacidad de "identificar y responder a peligros relacionados con las elecciones".
"Meta aún está a tiempo de abordar con urgencia los riesgos que presentan sus sistemas de moderación de anuncios y evitar el uso de su plataforma para difundir desinformación peligrosa", ha concluido Werneck, al tiempo que ha asegurado que permitir que este contenido "circule sin control" podría "confundir a los votantes, minar la confianza en los procesos electorales y poner en riesgo la capacidad de la gente para ejercer de manera libre y significativa su derecho al voto".
Se ha de tener en cuenta que el sistema de revisión de Meta emplea tecnología de inteligencia artificial (IA) para identificar proactivamente el contenido de anuncios que puede violar sus políticas. Este contenido también es revisado por personas y, cuando se confirma una violación de contenido, se retira, se restringe, o se comunica un rechazo del anuncio en base a sus Normas comunitarias.
En la práctica, la investigación delata que los sistemas de moderación de Facebook no detectan de forma fiable este contenido con desinformación sobre elecciones. Esto, a pesar de que como ha apuntado Amnistía Internacional, las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y evitar "causar, contribuir o estar directamente vinculadas a impactos adversos sobre los derechos humanos".
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