Es más que posible que algún miembro de Hollywood haya pensado en que daría cualquier cantidad de dinero por poder ganar un Oscar. Al menos, poder tenerlo en posesión. La Academia dificultó esto último estableciendo una norma que impedía revender los premios a partir de 1951. Si había intenci…
Artículo original publicado en SensaCine
completa toda los campos para contáctarnos