
Miles de personas han salido este miércoles a las calles de la capital de Noruega, Oslo, para participar en el cortejo fúnebre del rey Harald V, fallecido el 28 de agosto a los 89 años, unos actos encabezados por el ahora monarca, Haakon VIII, y que cuentan con la presencia del Rey Felipe VI, la Reina Letizia y la reina emérita Sofía.
La procesión ha arrancado en el Palacio Real, donde se encontraba la capilla ardiente, desde donde el ataúd de Harald V ha sido trasladado en un vehículo todoterreno a la Catedral de Oslo, donde tendrá lugar la principal ceremonia fúnebre, después de un minuto de silencio en todo el país nórdico.
El recorrido del vehículo por las calles de la capital, en medio de un importante despliegue de seguridad, ha estado flanqueado por miembros de la Policía, la Guardia Real y la Banda del Ejército de Noruega.
Haakon VIII, que ascendió al trono inmediatamente tras la muerte de su padre, ha realizado el camino a pie, yendo detrás del vehículo junto a otros miembros de la familia real, en presencia de delegaciones internacionales, incluida la presencia de miembros de las monarquías de Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Países Bajos y Jordania, así como el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
Después del funeral, el ataúd será trasladado a la fortaleza de Akershus, donde tendrá lugar una ceremonia privada, según el programa publicado por la Casa Real de cara a los actos, que llegan tras días de actos en honor a Harald V, quien llegó al trono noruego en 1991 tras la muerte de su padre, Olaf V.
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