Nairobi, 3 jun (EFE).- El ministro de Sanidad keniano, Aden Duale, afirmó este miércoles que el Gobierno no consultará con la ciudadanía para implementar intervenciones sanitarias, en medio de la polémica por un plan acordado con Estados Unidos para construir un centro de cuarentena contra el ébola en el centro del país para recibir y tratar a estadounidenses.
“No vamos a consultar a los ciudadanos. Según la Orden de Sanidad Pública, no se requiere ninguna consulta”, dijo Duale durante su exposición en el Parlamento, tras ser citado por la Comisión de Sanidad de la Asamblea Nacional (Cámara Baja).
El ministro fue citado para rendir cuentas sobre un pacto millonario en el que Washington prometió 13,5 millones de dólares (11,6 millones de euros) para levantar esta instalación en la base aérea de Laikipia, a unos ocho kilómetros de la ciudad de Nanyuki (centro).
Ese acuerdo provocó el rechazo del sindicato de sanitarios y de las comunidades vecinas a la base militar, al tiempo que la Justicia keniana ordenó al Gobierno hacer públicos los detalles del plan y dictaminó medidas cautelares para suspender las obras y la admisión en el país de personas expuestas o infectadas con el virus.
“La cooperación internacional no implica la renuncia a nuestra autoridad y soberanía nacionales. Todas las decisiones de salud pública en Kenia siguen bajo la autoridad del Gobierno keniano”, reafirmó Duale.
Además, recalcó que las decisiones operativas locales serán lideradas por profesionales de la salud kenianos trabajando junto a sus contrapartes estadounidenses y que esa 'Unidad de Aislamiento y Tratamiento del Ébola' en Laikipia formará parte de una red de 23 centros similares en todo el territorio para mejorar “la preparación nacional y la capacidad de atención especializada”.
El ministro agregó que el Ejecutivo tiene “la responsabilidad moral y constitucional de proteger a los kenianos y a los extranjeros que transitan” por el país.
“Si bien Kenia permanece libre de Ébola, el Gobierno ha reforzado significativamente las medidas de preparación para salvaguardar la salud pública”, destacó el titular de la cartera sanitaria.
Según datos oficiales, ya se ha examinados a 71.000 viajeros y 22 casos sospechosos fueron descartados, mientras que Kenia cuenta con 241 expertos en la materia y se ha capacitado a al menos 1.000 trabajadores de la salud.
El Ministerio ha designado cuatro laboratorios para realizar pruebas PCR, en Nairobi, Busia y Kisumi, estas últimas dos ciudades al sur del país cerca de la frontera con Uganda.
Duale afirmó que la capacidad de los laboratorios del país sigue siendo sólida, pero puso de manifiesto algunas deficiencias en la prevención y control de infecciones, gestión de casos, logística y preparación en los puntos de entrada.
Según los últimos datos oficiales de la República Democrática del Congo, ese país acumula 344 casos confirmados, incluidos 60 fallecidos, mientras que la vecina Uganda registra quince contagios confirmados, entre ellos un hombre fallecido considerado un caso importado del este congoleño.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera “alto” el riesgo de brote en África subsahariana y “bajo” a escala global. EFE
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