Irene Dalmases
Barcelona, 28 ago (EFE).- Periodista cultural de larga trayectoria, especializada en arte, Montse Frisach es también una 'fam', que no 'fan', irreductible de Prince desde que un día de septiembre de 1988 quedara abducida por un concierto que emitió TVE del inicio del itinerario europeo de su gira 'Lovesexy' en Dortmund (Alemania).
Treinta y ocho años después de aquel momento, publica el ensayo 'Prince. El alquimista púrpura' (Sílex), una obra única en castellano, firmada por la primera española que ha participado como ponente en los congresos que se organizan en Minneapolis sobre el artista, como hizo en junio de 2024, con la conferencia, 'La mirada femenina en los vídeos de Prince: 'Scandalous' e 'Insatiable''.
En una entrevista con EFE, el mismo día que llega a las tiendas 'Timeless', una nueva compilación de diez temas del cantante, con algunas grabaciones de estudio inéditas de su archivo, de entre 1977 y 2016, Frisach no duda en afirmar que Prince, una década después de su muerte, sigue siendo un "ejemplo de músico, de artista global, de alguien que siempre buscó la excelencia, consciente del poder de la música en su capacidad de unir a la gente".
"Creo que Prince está más próximo a los músicos del pasado, a los clásicos como Beethoven, que a los músicos actuales en lo que se refiere a la concepción del oficio, de quien se entrega a su trabajo y lo ve como lo más importante".
La periodista sostiene que su música sigue sonando diferente, sin obviar que algún tema es muy de los 80, por la tecnología que utilizó en su momento, pero "es muy avanzada a su época, ves como hace probaturas todo el rato, y han pasado 40 años, este es uno de sus legados".
A la vez, considera que construyó la figura de un "artista global", algo que otros como Rosalía han aprendido de él, de la misma manera que ve "influencias clarísimas" de su manera de hacer en el último disco de Lady Gaga, que, a su juicio, "'principea' por todos los lados, lo que significa que su música continúa estando presente".
Por otra parte, destaca que en el último capítulo de la serie 'Stranger things', con una audiencia muy joven, se incluyeron dos temas del príncipe de Minneapolis, uno de ellos, 'Purple rain', lo que permitió que algunos espectadores que nunca lo habían escuchado proclamaran en redes sociales, "Pero, esto, ¿qué es?" y confesaran a continuación que se habían lanzado a descubrir otras grabaciones suyas.
Con el libro cociéndose en su cabeza durante más de 30 años, hasta el punto de que en algunos momentos se escribía solo, bromea Montse Frisach, no fue difícil sentarse ante el ordenador para ordenar los diferentes capítulos sobre esta figura central del universo de la música y abordar cuestiones como la androginia.
La escritora recuerda que el cantante asumió el concepto del andrógino y del dandi contemporáneo "como parte esencial de su personaje tanto en su vida cotidiana como en el escenario" y que siempre atacó "los prejuicios e ideas preconcebidas que tenemos todos sobre la relación entre aspecto físico y sexualidad".
La estética, la moda, la espiritualidad, la justicia social, el sentido del humor son otras cuestiones que se apuntan en estas páginas, así como la importancia de su ciudad natal, Minneapolis, a la que Frisach ha viajado en dos ocasiones, y la casa donde residió y murió el 21 de abril de 2016, Paisley Park, en la pequeña y cercana localidad de Chanhassen.
Los seguidores de Prince, tal como remarca en el libro, son 'fams' y no 'fans', después de considerar que 'fan' parte de fanático, con una connotación algo negativa, mientras que 'fam' tiene su raíz en familia, lo que les hace a todos muy cercanos y lo que cree que son.
Tal como escribe en la obra, sus 'fams' son unos "estoicos" porque "hemos sufrido mucha incomprensión por admirar a alguien tan 'diferente' y musicalmente más complejo que otros artistas: siempre justificando nuestra afición", algo que no ocurre, por ejemplo, con quienes conocen todos los temas y vicisitudes de Bruce Springsteen.
Como 'fam' que es, a Montse Frisach le cuesta escoger cinco temas fundamentales del artista, pero, tras unos segundos de reflexión, asevera que la primera sería 'Purple Rain', una "balada extraordinaria" y que ella interpreta como la canción de "un amor que no puede ser".
Le seguirían 'When doves cry', 'Kiss', 'If I was your girlfriend' y 'Anna Stesia', con una letra "muy críptica", religiosa, "una mezcla de gospel y pop". EFE
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